Dios cierra y abre puertas

8 de marzo del 2010 - Por Betsy Behan

Cuando Dios abre ninguno cierra y cuando cierra ninguno abre (ver Apocalipsis 3:7)

"Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar” Apocalipsis 3:8

Muchas veces luchamos, tratamos y agotamos todos los recursos por mantener una puerta abierta, tratamos tanto de que no se cierre que hasta nos majamos los dedos y luego de verla cerrada deseamos tumbarla. No nos detenemos a pensar en la energía y el tiempo perdido, nos quedamos mirándola, llorando y lamentándonos, olvidándonos que cuando Dios cierra ninguno abre.
También nos olvidamos que cuando Dios cierra una puerta es porque ya abrió una "Mejor" y casi siempre abre varias y si es solo una es de las dobles de esas llamadas puertas francesas, por donde entra mas brisa, brisa fresca que nos envuelve en su frescor y si miramos alrededor vemos ventanas grandes por donde entran los rayos del Sol los cuales nos bañan con su esplendor y si continuamos mirando seguiremos encontrando mas bendiciones. Así es como nuestro Señor obra. Mis queridas no olvidemos que cuando Dios abre ninguno cierra.

Oración:
Querido Dios, no tocaremos las puertas cerradas y te damos gracias por las que ya abriste. ¡Amén!

"Cápsula de Inspiración"

Cuando una puerta se cierre anímate y seca tus lágrimas
Para que puedas ver, entrar y disfrutar de la que Dios ya abrió

¡Dios las bendiga mucho, mucho!

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