devocional de mujeres

Descansando en el Señor

Carmen Ray-Calvo

EN Lugares de delicados pastos me hará descansar;
Salmo 23:2

Y esta es la confianza que tenemos en él,
que si pedimos alguna cosa conforme a su
voluntad, él nos oye.
1 Juan 5:14

Con frecuencia nosotros como cristianos cuando atravesamos situaciones difíciles queremos que el Señor conteste nuestras oraciones que les enviamos muchas veces un poco agitada queriendo su rápida intervención; porque no queremos pasar por ninguna situación difícil y olvidamos que en el mundo tendremos aflicciones: muchas cosa que no entendemos solo tenemos que creer y confiar que nuestro Dios es soberano y él está al control. Y aún no recibamos la respuesta que esperamos él nos oye.
El 9 de junio del 2014 mi esposo fue diagnosticado con cáncer en una etapa muy avanzada, hicimos todo lo posible para improvisar su salud. La oración y la fe en el Señor ocuparon el primer lugar en todas nuestras acciones. Buscamos todo tipo de ayuda de médica. A pesar de todos nuestros esfuerzos el 1 de septiembre de ese mismo año el Señor lo llamó a su presencia.
Para mí fue muy triste estar a su lado esperando ver su último respiro y aun en esos momentos yo le decía al Señor: “aunque el pare de respirar yo sé que tú puedes levantarlo para gloria tuya y si no es tu voluntad yo te entrego mi ofrenda de amor sin ningún tipo de interrogante” porque he entendido que la voluntad del Señor es perfecta y él sabe lo que hace.
Nosotros juntos le servimos al Señor y le amamos y estoy segura que Dios nunca haría nada para lastimarme. Si eso sucedió él sabe por qué. El día del funeral yo le confié a una hermana muy querida que yo no podía ver cuando lo entraran en esa cavidad en la tierra y lo cubrieran, ella me contestó: “Carmen tu puedes, tu corriste mucho, hiciste mucho y ahora solo cerraría ese capítulo” yo tratando de encontrar una respuesta para complacer mi deseo y también a ella le comuniqué a mi pastor Dr. Miranda mi inquietud, el con palabras sabias inspiradas por Dios me dijo: “Carmen él no está ahí eso que ves es donde el habitaba. Todo lo que Percio era, su carácter, alma, su servicios y personalidad está reunido en la presencia del Señor eso que ves es sustancia química que vuelve a la tierra.”
La forma como él me explico yo no soy capaz de explicarlo pero esa era la idea. Esas palabras me dieron autoridad y poder para sobreponerme al dolor que desgarraba mi corazón y pude pararme y dar gloria al Señor en medio de la situación en la cual me encontraba. Y no solo en ese momento, muchas noches despertaba enfrentando mi realidad y esas mismas palabras volvían a consolarme.
Amados hermanos, el Señor nos ama con amor sin igual y nada va a separarnos de ese amor. Y aunque no lo consideramos la muerte está ligada a ese amor, Su Palabra nos dice que estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos. Cuando uno de nuestros seres queridos pase a la presencia del Señor ellos entran al gozo perfecto del Señor. Y nosotros que por un tiempo nos quedamos acá apoyémonos en su gracia y en el poder de su fuerza recordando que nuestra ciudadanía no es de este mundo que somos peregrinos aquí y un día todo nos volveremos a ver en la presencia del Señor si le somos fieles.
Yo me propuse con la ayuda del Señor a no orar como una viuda triste y amargada, no hacer ningún tipo de reclamo al Señor, sino orar como una novia ataviada para su marido que es Jesucristo mi hacedor. Él no me ha dejado ni te dejará a ti tampoco.

Como podemos tener vidas ejemplares

Por Fanny Rodríguez

“Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella” Proverbios 8:11

“Y dijo: De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.” Marcos 10:15

Un periodista le hizo una entrevista a un hombre sabio y al entrar en la habitación le preguntó: “¿Qué es lo que más le sorprende de la humanidad?” él respondió: “Que se aburren de ser niños y quieran crecer rápido, para después desear ser niños otra vez. Que desperdicien la salud para hacer dinero y luego pierdan el dinero para recuperar la salud. Que ansían el futuro y olviden el presente, y así no viven ni el presente ni el futuro. Que vivan como si nunca fuesen a morir y mueran como si nunca hubieran vivido...”

La periodista quedó en silencio un rato y le dijo: “¿Cuáles son las lecciones de vida que las personas debemos aprender?” Y con una sonrisa respondió: “Que aprendan que no pueden hacer que nadie los ame sino dejarse amar. -Que lo más valioso en la vida no es lo que tenemos sino a quién tenemos. Que una persona rica no es quién tiene más sino quién necesita menos, y Que el dinero puede comprar todo menos la felicidad. Que el físico atrae, pero la personalidad enamora…”

Esta es solo parte de la entrevista y las afirmaciones del hombre sabio las vemos claramente en este tiempo donde la gente vive sin propósito, tratando de satisfacer necesidades personales que nunca logra satisfacer. Pero sabemos que el único que nos da sabiduría para vivir una vida plena es Jesús. Si seguimos su ejemplo no hay manera de equivocarnos. El nos dijo que nos hiciéramos como niños para entrar en el reino de los cielos; Nos enseñó que nuestra prioridad debe ser amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos.

El sabio comentó que “lo mas valioso en la vida no es lo que tenemos sino a quien tenemos,” esto es verdad si tenemos a Cristo como el centro de nuestra vida, realmente lo tenemos todo. Él puede guiar nuestra vida transformar nuestro carácter al carácter de Cristo y seremos atractivos. Si hemos aceptado a Cristo en nuestros corazones Él nos da entendimiento para usar nuestras habilidades y también para usar nuestro dinero; primeramente en las obras del reino y después en lo que necesitamos y deseamos. La manera de buscar esa sabiduría es a través de su Palabra, leyéndola diariamente, de la oración y siendo instrumentos para que su gracia se manifieste hacia otros. Cultivando una vida de comunión con el Señor viviremos victoriosos ante toda situación.

Padre Celestial ayúdanos a llevar vidas que te agraden y que demostremos a los que nos rodean que Tu gozo y Tu paz nos inunda aun en medio de dificultades, y problemas y que alcanzamos victoria en Tu nombre. Te lo pedimos en el nombre de Jesús.

Vasos de honra

Por Camen Ray-Calvo

Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra. 2 Timoteo 2:21

Absteneos de toda especie de mal.
Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
I Tesalonicenses 5:22-23

Como maestra de Discipulado Nivel II en mi congregación;
El Señor me ha usado para ayudar a hombres y mujeres a moldear sus caracteres,
sobre la rueda del alfarero que es donde se inicia todo vaso de honra.

En nuestros hogares tenemos una variedad de utensilios a los cuales les damos diferentes usos, algunos de ellos sólo son para exhibirse en un lugar específico en la casa. Estos por su apariencia y valor cautivan nuestras miradas pero eso es todo. Y nos preguntamos ¿cuál es su utilidad? ¿Porqué invertimos nuestro dinero en tales objetos ya que no los utilizamos?
En la vida cristiana no sucede así, nosotros como vasijas finas bellas y de alto precio, somos las que Dios quiere utilizar para mostrar al mundo su gracia, poder, amor y misericordia. Él quiere transmitir su luz a través de nosotros para disipar las tinieblas que han cegados los ojos de hombres y mujeres de esta generación que llama a lo malo bueno y a lo bueno malo (pasado de moda, anticuado)

Quiero recordarles que la palabra de Dios es viva y eficaz. Y antigua sin vejez.
La palabra de Dios nos dice que si pues habéis resucitado con Cristo buscad las cosas de arriba donde está Cristo sentado a la diestra de Dios (Col.3:1-2)
Para ser usados por Dios con eficacia tenemos que aprender el proceso de la Santificación en nuestras vidas. Que es el proceso de llegar a ser más como Jesús en nuestro comportamiento, actitudes y palabras. Al igual que en nuestras casas, en la casa de Dios no todos los cristianos son iguales.

Para lograr ser un cristiano útil para uso honroso hay que buscar la santidad.

¿Te estás conformando con una santidad superficial?
¿Vives en una forma diferente cuando no estás en la iglesia?
¿Pueden notar tus compañeros de trabajo que eres diferente a los demás?
¿Hay patrones familiares que no puedes cambiar?
¿Estás honrando a Dios con la totalidad de tu ser?
¿Cuáles son las tentaciones de tu vida? ¿Has aprendido a vencerla?
Si estás confrontando dificultades en unas de estas preguntas. Puedes hacer una oración a tu Padre Celestial rindiéndole la totalidad de tu ser.
Y a la medida que Él te hable da los pasos necesarios en el nombre de Jesús.

“Conoce el Señor a los que son suyos”

Una vida ejemplar

Mayo 2012 - Por Fanny Rodríguez

“En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.” Colosenses 1:14

Una vida ejemplar que encontramos en las páginas de la Biblia es la biografía de José. Su relato de los sueños que tuvo cuando estaba jovencito es muy conocido; sin embargo son muchas las enseñanzas del carácter de éste personaje que fue usado por Dios en gran manera, no solo para salvar a su familia sino también al pueblo egipcio.

Es bien claro que José cultivó una vida de comunicación continua con Dios, la cual se hace evidente en los tiempos de dificultad: al ser rechazado por sus hermanos, amenazado de muerte, el ser vendido como esclavo, asediado por una mujer, tiempo que paso en la cárcel y quizás muchos otros problemas que sobrepasó con dignidad en la certeza de la presencia de Dios en su vida.

Una cualidad que sobresale del carácter de José es su capacidad para perdonar. Cuando después de muchos años sus hermanos vienen por ayuda, el los reconoció inmediatamente. ¿Cual fue su actitud? se retiró a llorar porque los amaba y había perdonado sus celos y envidia que los había llevado a desear matarlo, y finalmente venderlo como esclavo, en ningún momento cruzó por su mente la venganza.

La Biblia no dice el momento en que José los perdonó; es posible que fue cuando adquirió prestigio en la casa de Potifar, o cuando estaba en la cárcel en comunión continua con el Padre Celestial, o cuando llegó a ser dignatario del faraón. Me atrevo a pensar que fue muy temprano en su jornada de separación de su padre, porque la paz del perdón le permitió desenvolverse con diligencia usando los dones que Dios le había dado para administrar con autoridad y con gracia. Sin embargo aunque José les expresó el perdón, sus hermanos dudaron del perdón que les había extendido y se atemorizaron a la muerte del padre. Entonces envían un falso mensaje a José de una petición de su padre en su lecho de muerte para que los perdonara. Nuevamente José se aflige y llora, cuando ellos se postran delante de el (como en el sueño) y su respuesta: “Vosotros pensasteis mal contra mí mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así los consoló y les habló de corazón.” Génesis 50:20-21 El problema era que sus hermanos no se habían apropiado de ese perdón maravilloso que ellos sabían no eran dignos de recibir, pero la gracia de Dios que habitaba en José lo hizo posible.

Es posible que tu te encuentres hoy en la posición de los hermanos de José y pienses que tu pecado no tiene perdón, porque aun las personas a tu alrededor no te han perdonado. Quiero decirte que la sangre que Jesús derramó en el calvario nos limpia completamente, es un perdón total el que el Señor nos extiende. Acógete a ese perdón, acéptalo y perdónate a ti mismo. Entonces caminarás livianamente, podrás rectificar tu manera de vivir sin tu propio esfuerzo sino con el poder del Espíritu Santo, recibe el amor incomparable del Padre Celestial.

Padre Celestial gracias por el sacrificio de Jesús en la cruz, recibo tu inagotable perdón, ayúdame a caminar en integridad delante de ti, a ser un testimonio extendiendo también el perdón a los que me han hecho daño, gracias por tu amor y tu paz, en el nombre de Jesús, amén.

No podemos ser indiferentes

19 de marzo del 2012 - Por Myriam Díaz

En la tarde de ayer me encontré con el libro de Abdías. Corto pero impactante.
La visión de Abdías se trata de la condenación que vendría sobre Edom, por no ver ayudado a los Israelitas cuando fueron atacados por naciones enemigas, sino que se quedaron apartados, indiferentes y sin hacer nada por ellos. Los edomitas inclusive le robaron a los Israelitas después que el enemigo los había derrotado.

“En el día que te mantuviste aparte,
En el día que extranjeros llevaron su ejército cautivo,
cuando extraños entraron por su puerta y sobre Jerusalén
echaron suerte, tú eras como uno de ellos.” Abdías 1:11

Lo que me impactó de esta hermosa reflección es que la separación e indiferencia de Edom ("te mantuviste aparte") fue grandemente rechazada por Dios (tú eras como uno de ellos). O sea al Edom no hacer nada y mantenerse aparte, neutral, espectador, y no defender a Israel durante sus batallas, estaba en contra de Israel de acuerdo al versículo 11.

Como yo sé que la Palabra de Dios es viva y eficaz y el pan nuestro de cada día, inmediatamente le pregunté al Señor si había alguna área en mi vida en la que yo estuviera actuando indiferente o con soberbia, como actuaron los edomitas con Israel. El en su santa misericordia me confronta con algo que había estado pasando en mi vida.

Yo había estado separada de algunas personas, pero ahora el Señor me dice que es tiempo de ayudar a esas personas. No importa que estemos alejados de alguien, si esa persona está en necesidad debemos de socorrerles. El ayudar a nuestro prójimo es necesario y exigido por Dios (ama a tu prójimo como a ti mismo)

Como un relámpago me llegó a mi mente:

El que no está conmigo, está contra mí; y el que conmigo no recoge, desparrama.
Mateo 12:30 Reina-Valera 1995 (RVR1995)

Revelador. Algo viejo toma un sabor diferente en mi paladar espiritual. O sea me doy cuenta que no puedo tomar una posición indiferente cuando hay personas siendo afectadas, atacadas por el enemigo, robadas de sus bendiciones, abusadas, necesitadas en diferentes maneras. No puedo estar indiferente cuando alguien murmura acerca de otro a mi lado, no puedo permanecer como si nada estuviese pasando. Lo sabía y lo había archivado, lo había dejado de aplicar. Tenemos que intervenir, no podemos ser pasivos e indiferentes.

Había escuchado en lo secular: "el que calla otorga". Hoy entiendo que en los ojos de Dios el que calla es participe con los que hablan, es culpable de igual manera. Me doy cuenta que no puedo actuar como que nada pasa cuando algo si pasa. A Dios no le agrada.

“La soberbia de tu corazón te ha engañado,
a ti, que moras en las hendiduras de las peñas,
en tu altísima morada, que dices en tu corazón:
“¿Quién me derribará a tierra?” Abdías 1:3

Orgullo muy escondido detrás de la pasividad.

Perdóname Señor. Reconozco que el haberme mantenido aparte de mis hermanos y de mi familia cuando me necesitaban es como participar con aquellos que los abusan, desprecian, roban...

Querida hermana la necesidad de tu hermana (o), de la cual ha estado separada, es una oportunidad para la reconciliación, amor y misericordia.

Celebra el verdadero amor

14 de febrero del 2012 - Por Mercedes López-Miranda

Cada 14 de febrero en algunos países, entre los cuales se encuentra Estados Unidos, se celebra el Día de San Valentín, también conocido como el Día del Amor. Se acostumbra que amigos y enamorados, compañeros de clase, y padres e hijos se intercambien tarjetas, y aún chocolates y regalos.

Todos hemos ocupado algún tiempo en filosofar con otros acerca de qué es el amor. Pocas palabras son tan difíciles de definir. Y pocas palabras son tan abusadas. Hay quienes declaran amar cuando en realidad sólo sienten un apego superficial o una infatuación por otra persona. Hay otros que dicen amar a su perro, a su carro, y hasta a su goma de mascar favorita.

Si le pidieras a 10 de tus amigos que definieran la palabra “amor” seguramente escucharías 10 respuestas totalmente diferentes. Algunas definiciones serían superficiales y banales. Otras serían irrealistas y místicas. Y aún otras podrían ser profundas y sustanciosas. La realidad es que cada uno de nosotros tiene su propia definición acerca de en qué consiste el amor.

El concepto del amor ha sido estudiado por teólogos, filósofos, sicólogos y sociólogos. Aunque cada investigador elabora su teoría propia todos concuerdan en que el concepto del amor ha evolucionado a través de la historia. También comparten la percepción de que el amor es influenciado grandemente por el trasfondo cultural y por las experiencias individuales.

Pero, ¿podrá ser cierto que un concepto tan universal, tan íntimamente ligado a todos los aspectos relacionales de la experiencia humana desde el nacimiento hasta la muerte, esté sujeto al ir y venir histórico y cultural? No me parece posible.

Reconozco que las manifestaciones externas del amor pueden variar de acuerdo a la época y la cultura, pero la esencia del amor permanece intacta a través de los siglos. El amor no es una invención humana sino un regalo exquisito de parte de Dios para sus criaturas. Como discípula de Cristo sé que “Dios es amor” (1Juan 4:8). También sé que desde los comienzos de las Escrituras Dios condensó Su Ley en: “Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas (Deuteronomio 6:5); y amarás a tu prójimo como a ti mismo (Levítico 19:18). El amor del que habla la Biblia no es el amor fácil y condicional del que canta el mundo.

¿Cómo defines tú el amor: de acuerdo a los conceptos pasajeros del mundo o a los conceptos eternos expresados por Dios? Si vives conforme a un concepto superficial del amor vas a amar así mismo, superficialmente. Si te determinas a abrazar y a vivir día tras día según el concepto del amor que Dios establece en Su Palabra, vas a ser retado a amar a nuevos niveles de altura y madurez. No te conformes con la versión barata. Busca proactivamente amar a la medida del estándar de Cristo.

En la Biblia hay un gran número de pasajes que tratan el tema del amor desde la perspectiva de Aquél que nos “ama con amor eterno” (Jeremías 31:3). Uno de éstos se encuentra en 1era Corintios 13: 4-7. Te reto a leerlo lentamente y a usarlo para examinar tu propia manera de amar.

El amor es sufrido, es benigno;

El amor no tiene envidia,

El amor no es jactancioso, no se envanece;

No hace nada indebido, no busca lo suyo,

No se irrita, no guarda rencor;

No se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

Todo lo sufre, todo lo cree,

Todo lo espera, todo lo soporta.

El amor nunca deja de ser.

Al evaluar la calidad de mi manera de amar a la luz de este pasaje tengo que reconocer que me falta mucho camino por andar. Pero esa realidad no me descorazona. Por el contrario, me anima a recibir con mayor agradecimiento el perfecto amor que el Padre derrama sobre esta hija imperfecta. Y también me reta a expresar verdadero amor a todos los que me acompañan en esta jornada que llamamos vida. ¿Qué te parece si tú también invitas a Dios a que sea El quien defina e informe tu manera de amar?

Oración

Gracias mi Dios por tu tierno e inmerecido amor. Que pueda yo amarte como tú lo mereces. Que pueda yo honrarte al manifestarle naturalmente a mi prójimo tu amor sobrenatural.

Silencio y quietud: artes en peligro de extinción

5 de marzo del 2012 - Por Mercedes López-Miranda

En descanso y en reposo seréis salvos; En quietud y en
confianza será vuestra fortaleza. Isaías 30:15

Descanso. Reposo. Quietud. Silencio. Estas son palabras que nos parecen cada vez más foráneas. Nuestras conversaciones frecuentemente están plagadas de alusiones a exceso de trabajo y falta de quietud. Y tristemente vemos esta condición moderna como una virtud, que a la vez nos parece una cárcel inescapable. Con frecuencia nos extendemos mucho más de lo prudente porque no tomamos inventario correcto de los valiosos pero limitados recursos de tiempo y energía.

Es posible llevar este estilo de vida por bastante tiempo pero llega el día en que se hace evidente que estamos viviendo fuera de balance. ¿No te ha pasado que has invertido horas y horas de preparación para agradar a otros y cuando llega el momento de la celebración estás tan agotada que no tienes fuerza para disfrutar de su compañía? ¿No te has sentido ansiosa y como si estuvieras cargando un gran peso sobre los hombros porque hay muchas actividades compitiendo por tu tiempo? ¿Se ha afectado tu capacidad para dormir, para reír y para recibir con expectativa positiva el regalo de un nuevo día? ¿Se parece tu vida a la de los pequeños roedores que parecen no poder parar de dar vueltas y más vueltas en su rueda? ¿Te encuentras preguntándote a ti misma cómo es que has llegado a este punto y si habrá alguna manera de detener, o al menos reducir la velocidad de tu propia rueda?

La habilidad de hacer varias cosas a la vez (en inglés “multi-tasking) es grandemente valorada en nuestro tiempo. Nos hemos convertido en expertas malabaristas manteniendo nuestra atención en varias cosas a la vez. Soy una entusiasta partidaria de la eficiencia. Y también creo lo que tantas veces oí de los labios de mis padres: “El tiempo es oro". Pero veo también cómo la mujer moderna ha convertido la actividad en un ídolo, en un fin en sí mismo que le provee un falso sentido de identidad.
También recibimos un bombardeo diario de invitaciones a interactuar con información. ¿Y cuántas de nosotras no hemos caído en la tentación de pasar horas conectadas, día a día, en la red cibernética?
Sé de personas que gastan mucho tiempo diariamente poniendo al día su perfil y comunicándose por medio de su “red social". Otras simplemente navegan de un sitio a otro llenando su mente de información que muchas veces no es edificante.

Si pusiéramos atención al ambiente de nuestros hogares, muy posiblemente, descubriríamos no sólo exceso de actividad, sino también exceso de sonidos. Este ruido muchas veces se origina en un televisor que permanece prendido a toda hora aún cuando nadie lo está mirando. En muchos hogares ni siquiera hay reglas establecidas en cuanto al uso de éste y otros medios para la protección de sus niños.

Es importante trabajar y mantenernos ocupadas. No hay duda de que los medios de comunicación pueden ser muy útiles. Pero también es necesario que salgamos de las trampas de afán en las que hemos caído. Es imperante que analicemos nuestras vidas para reducir las distracciones externas que dominan nuestro espacio físico, mental y espiritual.

Al asumir un estilo de vida con exceso de actividad y ruido también hemos descuidado la postura de reposar en Dios. Francois Fenelon dijo:
“ Cuán raro es encontrar un alma con quietud suficiente para escuchar a Dios."

Dios es un comunicador. Te creó para que vivas en comunión con El. Desea hablarte cada día y darte instrucciones y consejo sabio para todas las situaciones de tu vida. ¿Pero cómo habrá de hablarte si
no encuentra quietud ni reposo en ti, si la línea está tan obstruida que no puedes escuchar?

¿Qué te parece si te comprometes a cultivar más las posturas de silencio y reposo en El? Al principio vas a tener que luchar para dominar malos hábitos y costumbres familiares. Vas a tener que resistir al Enemigo de tu alma que quiere mantenerte distraída y desenfocada. Pero te aseguro que vas a ser renovada de adentro para fuera. Las distracciones drenan tus energías pero tu reposo en el Señor te traerá nuevas fuerzas. Al tener esta nueva quietud no sólo vas a poder hablar con Dios.
También vas a escuchar las palabras de vida que tiene reservadas para ti como su hija amada.

Bendiciones y responsabilidades

23 de enero del 2012 - Por Carmen Ray-Calvo

En su carta a los Efesios el Apóstol Pablo nos recuerda que como creyentes gozamos de bendiciones en el Señor pero que también tenemos responsabilidades.

Entre esas bendiciones podemos señalar las siguientes:

Hemos sido escogidosEfesios 1:4

Adoptados a la familia de DiosEfesios 1:5; 2:19

Conocimiento de la voluntad de DiosEfesios 1:9

Una herencia eternalEfesios 1:11

Sabiduría y conocimientoEfesios 1:17

Poder divinoEfesios 1:19-20

Vida espiritual vida?Efesios 2:1-5

Ciudadanía celestialEfesios 2:19

Acceso a Dios a través de CristoEfesios 3:12

Este listado puede hacerse mucho más extenso, porque podemos disfrutar de muchísimas más bendiciones en el Señor; pero hay una parte que nos corresponde a nosotros como hijos de Dios, ya que tenemos la oportunidad como hijos de ser participes del plan de Dios para nuestra vida.

Algunas de nuestras responsabilidades son:

Guardar la unidad del EspírituEfesios 4:3-6

Usar nuestras habilidades para el beneficio de la iglesiaEfesios 4:7-13

Seguir creciendo y madurandoEfesios 4:14-15

Despojarnos de nuestras prácticas pecaminosasEfesios 4:17-24; 5:2-14

Hablar con honestidad y purezaEfesios 4:25-29

Seguir la dirección del EspírituEfesios 4:30

Andar en amorEfesios 5:2

Honrar a Dios en el matrimonioEfesios 5:22-33

Resistir las fuerzas de maldadEfesios 6:10-18

Como creyentes en Jesucristo tenemos que estar dispuestos a vivir una vida sometidos a El. El Señor nos llama a vivir en completa entrega a El; no podemos vivir para Dios y el mundo, tenemos que establecer una diferencia bien marcada y decidirnos a vivir una vida a plenitud para nuestro Dios; recordándonos a nosotros mismo que si queremos morar bajo la sombra del Omnipotente tenemos que habitar bajo su abrigo. Y esto solo lo lograremos cuando pasemos tiempo de intimidad con El, concentrándonos en El y renovando nuestro compromiso de buscar y seguir su voluntad.

Oración:

Señor vengo a ti reconociendo que te necesito más que el aire que respiro que sin ti soy menos que nada; quiero vivir totalmente para ti, para tú servicio, por esa razón rindo a tus pies la totalidad de mi ser. Hazme un vaso de honra para ti, para que otros puedan venir a ti a través de mi testimonio. En el santo nombre de Jesús, amén.

Practica con tu armadura

16 de enero del 2012 - Por Myriam Díaz

Y dijo David a Saúl: “No puedo andar con esto, pues nunca lo practiqué. Entonces David se quitó aquellas cosas..." I Samuel 17:39

“Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo, porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en
las regiones celestes." Efesios 6:11-12

En estas navidades mi esposo quería regalarme un "Kindle" para que yo leyera mis libros. El insistía que era un regalo que yo usaría, que yo necesitaba y que me facilitaría el acceso a toda una librería. El insistía que yo podía tener todos mis libros al alcance de mis manos, él no entendía como yo no quería un "kindle".

El "Kindle" es un instrumento computarizado por medio del cual puedes comprar libros a través de Amazon.com, los precio son más bajo que en las librerías y una vez los compras los tienes todos a tu disposición sin necesidad de Internet o Wi-FI.

Yo tenía ya una costumbre y no quería cambiarla. No había experimentado la conveniencia del "Kindle", aunque sí había visto a otros usarlo y había escuchado a otros hacer comentarios de lo conveniente que era éste aparato. Mi esposo me llevó a la tienda y me lo enseñó, lo tomé en mis manos, pasé mi dedo sobre el “Kindle” y lo desprecié. Lo puse en su lugar y le aseguré a mi esposo que no lo necesitaba.

Llegó el día de la navidad y entre el sonido de papeles rasgados al abrir regalos descubrí el "Kindle". Como todas nosotras haríamos para no hacer sentir mal a la persona que nos regala, lo miré y procedí a abrirlo segura de que nada funcionaría tan perfecto como me lo habían pintado. Luego traté de buscar una palabra en el diccionario con el que llega equipado y se tardó un montón de tiempo y dije: “¿Vez? Te lo dije, es terrible". La terrible era yo. No solo por continuar despreciando un beneficio que no entendía, sino también por expresárselo a quien con tanto amor me lo regalaba. Unos minutos después mi esposo me dijo que podía comprar la Biblia y tenerla en el Kindle y que solo con un toque de mi dedo podía ver el significado de palabras que no entendía. Comencé a tocar el objeto y a familiarizarme con él, a entenderlo y a ver los beneficios. Con otro toque podía revisar las referencias de la Biblia y volver donde estaba antes. Ahora, delicioso es para mis ojos el "Kindle". El día siguiente al entrar a mi casa voceaba: "Kindle ¿dónde estas?" Ahora el Kindle se ha convertido en un "amigo" en algo placentero, en algo bueno, algo útil y la verdad es que no entiendo por que no lo quería, no entiendo por que lo rechazaba.

David rechazó en una época la armadura de Saúl, 1 Samuel 17: 39... Y dijo David a Saúl: “No puedo andar con esto, pues nunca lo practiqué. Entonces David se quitó aquellas cosas..." No las rechazó por que no eran útiles, las rechazó por que no estaba impuesto a usarlas, no podía usarlas, no había practicado, se sentía incomodo. Llego el día en la vida de éste rey en que poco a poco aprendió a usar su propia armadura, la armadura completa de un rey, la usó, la recogió poco a poco mientras batallaba, practicó y la pudo usar con confianza. Ganó batallas contra ejércitos que no hubiese ganado con una honda y cinco piedrecitas. Su fe y su fidelidad a Dios y su ejército compusieron la formula completa para ganar todas las batallas.

Dios nos da la armadura del Espíritu, nos enseña cosas nuevas tales como el mundo espiritual y nosotros despreciamos la armadura por que no sabemos como usarla, hemos visto a otros usarla pero no hemos practicado. Creemos que es para nosotros pero la despreciamos, como yo al "Kindle", como algo terrible que no funciona. Todo por que no sabemos usarla. Efesios 6:11-12 dice: “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo, porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes."

Mi esposo sonreía al verme usar el "Kindle" una y otra vez, sonreía y bromeaba respecto a mi primera reacción. Así Dios, en su paciencia nos mira, nos compra la armadura y nos la da y cuando la comenzamos a usar se deleita en nuestras conquistas olvidándose del primer desprecio. Por eso y por tanto más amo a mi Dios con todo mi corazón, mi alma y mi mente y viviré enamorada de El por siempre y hasta la eternidad. Gracias mi Dios por mi esposo. Amén.

Comentarios

Conviertase en amigo de Dios

9 de enero del 2012 - Por Carmen Ray-Calvo

Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre os las he dado a conocer. Juan 15:15

Un amigo es alguien a quien conocemos y con quien mantenemos una relación estrecha y conocen muchas cosas personales el uno del otro

Jesús en esta porción de las escrituras llama a sus discípulos amigos dando a entender la relación que existía entro ellos.

Proverbios 17:17 nos dice: “En todo tiempo ama el amigo y es como un hermano en tiempo de angustia”

También proverbios 18:24 dice que: “Amigos hay más unidos que hermanos”

Cuando usted se convierta en amigo de Dios esa relación le dará la audacia para venir a él tantas veces como sea necesario, llevandole confiadamente hasta el trono de la gracia.

No tenemos que ser perfectos para convertirnos en amigos de Dios, él es el único amigo que a pesar de nuestras faltas, flaquezas y debilidades nos sigue amando. Levántese cada mañana y cuéntele al Señor todas sus victorias, necesidades, fallos, fracasos. Hablele de usted y de aquellos que ama, El quiere ser ese amigo que usted necesita.

Cuando logres reconocer que no puede hacer nada sin El entonces se convertirá en un verdadero amigo de Dios.

¡Jesús nunca esta muy ocupado para atender a su llamada!

¡No mires atrás!

2 de enero del 2012 - Por Miriam Carrasquillo

Génesis 19:17 - ... No mires tras ti...

La Biblia tiene muchas historias de mujeres que fueron bendecidas por su fidelidad y obediencia a Dios, pero en el Antiguo Testamento, hay una historia diferente... Una historia que llama mucho la atención. Es la historia de una mujer, que por un momento de debilidad; quizás por melancolía, o por amor a lo que dejaba atrás en su pasado, perdió su bendición. A Lot y su familia se les advirtió que al salir de Sodoma y Gomorra que no miraran atrás. Fue eso precisamente lo que hizo su mujer. Por una razón u otra la mujer de Lot desobedeció, y pagó muy caro su desobediencia.

El Señor no quiere que vivamos recordando el pasado, mirando lo que dejamos atrás, como lo hizo la mujer de Lot. El quiere que nos olvidemos, si es necesario por completo del pasado, y miremos nuestro futuro; confiando siempre en que Dios nos tiene un porvenir mejor.
Dios ya olvidó lo que tú eras antes de conocerle, hazlo tu también. El dice en su palabra en Hebreos 10:17 "Nunca más me acordaré de tus pecados e iniquidades”. Tú tienes bendiciones que recibir, no permitas que el enemigo te siga atormentando recordándote tus pecados pasados, Dios ya los tiró a las profundidades del mar (Miqueas 7:19).

Estos recuerdos pueden estar interfiriendo u obstaculizando tu presente, y peor aún tu futuro. Dios tiene planes preciosos para contigo, pero tú tienes que tomar lo que te está tomando a ti - los recuerdos del pasado - tíralos al olvido por completo. El Apóstol Pablo dice en Hebreos 12:1 “... despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante." Tenemos que olvidar las cosas que pertenecen al pasado, e ir tras las cosas que nos esperan.
Dios restaurará los años que perdiste (Joel 2:25), tiene un futuro lleno de bendiciones para ti y los tuyos. En Jeremías 29:11 el Señor te dice: Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

Arrebata tus bendiciones futuras; piensa en tu porvenir. Eres una nueva criatura desde que recibiste al Señor en tu corazón. Las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas (2 Corintios. 5:17). Camina desde hoy en adelante con tu frente erguida, mirando hacia el futuro, y a las promesas que Dios te ha hecho. Confía en el Señor y el hará (Salmos 37:5).

Jesús es el centro de la navidad

19 de diciembre del 2011 - Por Fanny Rodríguez

“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.” Isaías 9:6

“Y ahora concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.” Lucas 1:31

La sociedad acostumbra a rendir homenaje y tributo a personas en posiciones de rango o de autoridad. En la actualidad un presidente o alto dignatario recibe un trato especial al igual que un oficial de los mandos militares. En tiempos antiguos también un rey o gobernante recibía honores especiales aun si sus súbditos estaban siendo mal tratados.

El libro de Isaías que es un libro profético en el capítulo 9:6 anuncia el nacimiento de Jesús así: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.” Esta profecía se cumplió cuando el ángel Gabriel anunció a María: “Y ahora concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.” Lucas 1:31

En este tiempo tan especial de Navidad estamos celebrando la venida de Nuestro Salvador Jesús. En la antigüedad los reyes le llevaron regalos en reconocimiento de su soberanía. Sin embargo el no descendió con la vestidura de un rey, al contrario el se quitó su vestidura de realeza y poder para vestirse de humilde humanidad, haciéndose tan frágil como un bebé, camino como un siervo sujeto a la voluntad del Padre Celestial. Jesús es el significado de la Navidad El es el regalo de Dios para ti y para mi.

Pido a Dios que los afanes de regalos, y preparativos para la cena familiar no nublen nuestra mirada y atención de aquel que se despojo de todo para traernos la paz, esa paz que sobre pasa todo entendimiento. Tomemos tiempo con nuestras familias y amistades para dar gracias a Dios por el regalo maravilloso de Jesús, El debe ser el centro de nuestra celebración, Jesús es el Rey digno de ser alabado y honrado.

Padre Celestial si hay alguna persona que lee este mensaje y aún no ha hecho a Jesús el Rey de su vida te pido que hoy se rinda a ti y reciba la bendición del perdón y de salvación en el nombre de Jesús, Amén.

¿Cuál regalo recibiste tú?

12 de diciembre del 2011 - Por Myriam Díaz

A cada uno de nosotros se nos ha concedido la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Efesios 4:7

“y ella quedó embarazada y tuvo un hijo. Lo llamó Caín porque dijo: ¡Gracias a Dios he tenido un varoncito!” Génesis 4:1

Un miércoles llevando a mi hijo a la escuela como siempre lo he hecho, él y yo comenzamos a orar. Inmediatamente comenzamos a pedirle a Dios que nos diera un corazón agradecido de verdad. No sólo por el conocimiento de que El todo nos lo da, sino con un corazón que lo supiera desde lo profundo y lo viera. Le pedimos al Padre que levantara la cortina que nos impedía ver la grandeza de Su Poder y su Majestad. Que nos dejara ver Sus preciosas obras en nosotros.

Después de la oración, podíamos sentir que la Gloria de Dios estaba en medio de nosotros. Comencé a llorar de agradecimiento, daba gracias entre llantos por el hijo que estaba sentado a mi lado, daba gracias por su vida y veía como el pudo haber estado con muchas otras familias, más estaba con la nuestra. Veía como Dios lo pudo haber colocado en cualquier otro lado, pero me lo dio a mi....”y ella quedó embarazada y tuvo un hijo. Lo llamó Caín porque dijo: ¡Gracias a Dios he tenido un varoncito!” Génesis 4:1 Yo veía como Dios me había dado éste hermoso regalo que no tiene precio y veía muchas otras personas que él pudo ver escogido, muchas opciones que Dios tuvo y de todas las que tuvo colocó esa preciosa perla en mi vida, en mi hogar, a mi cuidado. Me lo entregó para que lo educara, le cuidara y lo guiara. Me lo entregó a mí, me honró a mí, me dijo: confío en ti. Había tantas opciones y Dios me escogió a mí. ¡Que privilegio!

Dios esta repartiendo regalos a todos nosotros. Quiero animarte a que valorices y pongas todo tu esfuerzo en el regalo especial que el Señor te ha dado a ti. No mires lo que le regaló a las otras personas sino sólo concéntrate en lo que te dio a ti y agradécele desde lo más profundo de tu corazón y el agradecimiento que sentirás será tan profundo que te harás gritar: ¡Gracias!

Cuando tenemos que decir adiós

5 de diciembre del 2011 - Por Carmen Ray-Calvo

Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de Sus santos
Salmo 116:15

En septiembre del 2010 mi amada hermana Betania partió a su hogar eterno. A consecuencia de un cáncer muy agresivo ya que en pocos meses después de ser diagnosticado ella murió. Yo hice todo lo que hubiera hecho un cristiano, oré, organicé ayunos, pedí oraciones. La confortaba con palabras de fe y confianza pero algo que me cautivó en todo ese proceso fue como ambas nos aferramos al Señor con todo nuestro corazón.

Dios me mostró su gracia y favor de una forma tan dulce, pues yo por varias noches amanecía al lado de su cama en el hospital y al día siguiente me presentaba en mi lugar de trabajo tan fuerte y relajada como si hubiese pasado toda la noche durmiendo.

Al partir mi hermana Dios me dio la gracia y el poder de pararme ante todos los presentes y dar un mensaje de ánimo, confianza y esperanza sólo por el poder de Cristo pude hacerlo; reconociendo que Dios tenía un plan mucho más excelente que el mío para ella y que sus caminos no son nuestros caminos.

Amados cuando uno de tus seres queridos se vaya a su hogar eterno recuerdas que es solo un paso de este mundo a una vida en gloria en Cristo Jesús que es mucho mejor.
Si la muerte de sus santos es de estima a los ojos del Señor, tiene que serlo a nosotros también

No te escondas

28 de noviembre del 2011 - Por Myriam Díaz

Día tras día se lo reclamaban; pero él no les hacía caso. Por eso lo denunciaron a Amán para ver si seguía tolerándose la conducta de Mardoqueo, ya que éste les había confiado que era judío. Ester 3:4

A medida que leía el libro de Ester, el cual he leído en varias ocasiones, Dios me enseñaba algo totalmente diferente y al mismo tiempo sorprendente. Algo que ademas de nunca haberme fijado en ello tampoco recuerdo haberlo escuchado hablar.

La Palabra nos dice que es nueva cada día, esto se cumple una ves más en mi vida. Era el capítulo 3 de Ester, donde se maquina contra todos los judíos. Amán los quería destruir, su corazón estaba encendido en ira por que Mordechai quien era de el pueblo judío rehusaba postrarse ante Aman, el nombrado de el rey sobre los demás funcionarios. Todos los demás funcionarios debían postrarse ante Aman y así lo hacían. Los plebes no se exceptuaban de este mandato. Mordechai debía postrarse por orden de el rey.

Dos cosas Dios me muestra, en el verso 4 : "Día tras día se lo reclamaban; pero él no les hacía caso. Por eso lo denunciaron a Amán para ver si seguía tolerándose la conducta de Mardoqueo, ya que éste les había confiado que era judío".
"Para ver si seguía tolerandose la conducta de Mardoqueo... ya que les había confiado que era judío"
Mardoqueo había confesado que era judío, no escondió su identidad. Ellos, dice la Palabra que para ver si Mardoqueo continuaba su conducta, si se mantenía, si no cambiaba cuando las cosas se pusieran serias y a ver si el rey se lo aguantaba, llevaron el asunto directamente a Aman.

Los judíos se mantenían callados, trabajaban con los demás, convivían, pero se mantenían separados en sus creencias y sus costumbres. Nosotros los cristianos somos así en nuestra sociedad. Casi nada los descubría, hasta que un día un decreto los trajo a la luz. Algo que estaba contra su Dios. Esto paso por que UNO de los judíos no hizo caso a la orden de el rey.

La segunda revelación que Dios me da es que Ester, aun después de casarse con el rey, nunca le dijo al rey que ella era judía. Ella escondió su identidad y lo planeaba hacer por siempre. La revelación es que, de Ester haber confiado en su rey y haberle descubierto a su esposo su identidad, el no hubiese firmado un decreto contra TODA su gente. La historia hubiese terminado en que Amán hubiese sido reprendido por el rey por querer destruir la gente de Ester. Hubiese sido totalmente diferente si Ester no hubiese escondido su herencia delante de el rey. Lo vemos cuando ella se lo declara finalmente después de los dos días de las fabulosas cenas ofrecidas por Ester al rey para luego confesarle la verdad de su identidad.

El rey responde enfurecido contra Amán y sale a buscar una solución contra su propio decreto.

En el trabajo y en las escuelas y en los vecindarios se están levantando tantas personas en contra de "los judíos" de el hoy de la Palabra. O sea en contra de los cristianos. El pueblo está lleno de mujeres como Ester, calladas y silenciosas, con miedo a que la autoridad las aplaste, no sabiendo que ellas tienen el favor del Rey y que el Rey se levantará enfurecido contra los Amans que la quieren destruir. Es tiempo que Ester hable y se identifique y lleve la autoridad a la Autoridad Suprema.

Tomemos la posición postrera de Ester, la cual sacó a su pueblo de la maldición de el decreto de el rey. Identificate antes de que el pueblo cristiano sea ejecutado en silencio.

Levántate Ester contra Amán y veras a tu Rey exhibir Su gloria a favor de tu gente. Amén.

¿Porque perdonar?

21 de noviembre del 2011 - Por Camen Ray-Calvo

Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. No nos metas en tentación, sino líbranos del mal, porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria, por todos los siglos. Amén. Por tanto, si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis sus ofensas a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. Mateo 6:12-15

Nosotros perdonamos para nuestro propio bien.

Durante 12 años me he desempeñado como maestra de clases de discipulado nivel 2, en mi iglesia Congregación León de Judá. Y a travez de los años he podido notar lo difícil que le es al ser humano perdonar a la persona que le ha lastimado.

El perdón es bello. Trae paz al alma, a la mente , al corazón y es medicina para el cuerpo físico.

Si no perdonamos al hombre sus ofensas ¿cómo podemos esperar a que Dios perdone las nuestras y nos de una vida fructífera?

Hagamos pues un autoexamen y dejemos a que la luz de Cristo nos revele a cuantas personas les hemos causado dolor quizás aún sin darnos cuenta.

Por un momento pensemos en Jesús quien por nuestras faltas y pecados fue a la muerte y muerte de cruz, para darnos vida y vida en abundancia.

Este hecho de amor incomparable nos tiene que mover no solo a perdonar a los que nos han herido; sino también a mostrarles amor, misericordia y bendecirlos y esto conlleva no solo a orar por ellos sino a realizar obras a su favor.

No podemos vivir una vida cristiana con amargura en el corazón.

“Perdonar es bailar al ritmo del corazón perdonador de Dios”

Comunicación Directa con Nuestro Padre Celestial

14 de noviembre del 2011 - Por Fanny Rodríguez

“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Hebreos 4:16

Es increíble como avanza la tecnología. Quien imaginaba hace veinte años que podíamos llevar un teléfono sin necesidad de tenerlo conectado a una fuente de corriente. Aún más una mini computadora que podemos también llevar, leer y estudiar en cualquier sitio porque tenemos acceso a libros e información en estas pequeñas computadores que reciben señales por el aire. Esto nos parece común hoy y cada día vemos el progreso de esta tecnología. Sin embargo el reino de Dios ha gozado de estos avances desde muchas centurias. Cuando Cristo vino al mundo, murió y resucitó nos dio comunicación directa con el Padre.

No necesitamos ningún intermediario dice la Palabra de Dios que podemos entrar y hablar directamente con el Padre Celestial no solo para que nos de socorro, o para una petición pero para contarle nuestros logros y darle gracias. Hace muchos aprendí que el número directo de Dios es Jeremías 33:3 “Clama a mí, y yo te responderé y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”

Te haz preguntado ¿cuando podemos clamar al Señor? En todo tiempo, y lo mejor es que no vas a escuchar una voz que graba el mensaje El te da sabiduría porque su palabra lo promete, “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche y le será dada.” El contesta todas nuestras llamadas. Cuando estamos enfermos, cuando nos encontramos en un aprieto económico, cuando no sabemos que hacer ante un hijo rebelde, cuando no sabemos tomar una decisión, cuando nuestro matrimonio está en problemas, cuando me siento sola o confundida pero también cuando estoy contenta, cuando todo marcha bien, cuando no hay problemas, que bueno es compartir alegrías con nuestro amado Salvador. Parece que muchas veces buscamos de El solo ante la adversidad.

Hoy quiero animarte a compartir tus victorias, tu paz, tu gratitud y toda bendición con aquel que te ha dado nueva vida. Celebra el cumpleaños de tu nuevo nacimiento con tus seres queridos, también el de tus hijos y esposo. Jesús debe ser el centro de nuestra vida y de nuestros hogares.

Padre Celestial te doy gracias porque tú estás atento a mis necesidades, mis problemas pero también te alegras con mis éxitos y con mi compañía. Ayúdame a tener una agradable comunión contigo para que en los días malos te consulte a Ti antes de recurrir a otros. Gracias por tu amor y cuidado para mí y mi familia. Amén

No tienes porque temerle

31 de octubre Del 2011 - Por Miriam Carrasquillo

 

Hay una verdad poderosísima que el enemigo de nuestras almas no quiere que tu y yo sepamos, y que en realidad saberla nos puede ayudar muchísimo en nuestro constante caminar cristiano. La verdad es que tu y yo, como hijos legítimos que somos de Dios NO tenemos que temer a Satanás. Lucifer es un ser creado (Ezequiel 28:15), con limitaciones como cualquier otra criatura, queriendo esto decir que esta limitado en todo lo que hace. No es tan poderoso como solemos creer. El solo puede hacer, y actuar hasta donde Dios - Nuestro Padre - le permite. El carece de los atributos que posee nuestro Dios y Padre Celestial. Aunque Satanás ruja como león, haciéndose creer el poderoso, NO LO ES, nuestro Dios es el único Omnipotente. Y la Biblia dice que mas poderoso es el que esta en nosotros que el que esta en el mundo (1 Juan 4:4). El enemigo se intimida cuando se nos acerca, porque ve en nosotros al Omnipotente.

Jesús, el hijo legitimo de Dios, pudo confrontar a Satanás con toda autoridad, declarándole la palabra de Dios, y nosotros como hijos legítimos que somos también, debemos confrontarlo de la misma manera - sin temor - porque Dios nos a dada la misma autoridad que le dio a Jesús.
Lucas 10:19 nos dice: "he aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañara". El Señor nos ha dado potestad sobre TODA fuerza del enemigo. El Diablo pretende engañarnos y confundirnos. Pero tu y yo tenemos la clave para hacerlo huir de nuestras vidas: SOMETEOS A DIOS, RESISTID AL DIABLO, Y HUIRA DE VOSOTROS (Santiago 4:7), esa es la clave. Cuando nos sometemos a Dios, agradándole en todo, y haciendo su voluntad, el enemigo se atemoriza, tiembla, y huye - ¡que poderosa verdad! - Hermanos sometámonos a Dios y será el enemigo quien nos temerá.
Los hijos de Dios estamos completos en El, tenemos su poder para hacer correr al enemigo. Cuando vengan tiempos difíciles, recordemos que tenemos el poder de la palabra de Dios, confesémosla con nuestra boca, declararemos las promesas de nuestro Padre Celestial, y te aseguro que el enemigo no lo soportara, se tapara los oídos, y saldrá corriendo.

Que Dios te bendiga y haga resplandecer en ti esta poderosísima verdad: ES MAS PODEROSO EL QUE ESTA EN TI, NO TIENES PORQUE TEMERLE, tu tienes el poder del Dios Omnipotente en tu vida, ¡Créelo!.

El amor exuberante de Dios

24 de octubre del 2011 - Por Fanny Rodríguez

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Romanos 5:8

Escuchaba a un predicador compartir esta anécdota: Una tarde fresca de verano, el iba caminando con su esposa por la playa y mientras ella caminaba lentamente el se adelanto, buscó un palito y escribió en la arena con letras bien grandes ‘te quiero’ más adelante le escribió ‘eres la mujer más bella’ y caminó más adelante y escribió ‘sin ti estoy vacio’. Entonces se sentó en una roca a mirarla para ver su reacción ante cada mensaje. Cuando ella se iba acercando al primer mensaje, pasó una gaviota y ella se entretuvo mirándola y no vio el mensaje. El pensó, bueno ella leerá los otros dos. Continuo caminando y el a la expectativa de que leyera el segundo mensaje y observar su expresión; desafortunadamente por estar observando las olas del mar paso de largo por el segundo mensaje; lo mismo pasó con el tercer mensaje. Cuando se acercó donde el estaba, el le mencionó, un poco molesto, que había escrito en la arena unos mensajes y ella paso desapercibida, y no los vio. Entonces ella corrió de regreso hasta el segundo mensaje para leer de que se trataba y luego el tercero y entonces corrió hacia el lo abrazo y beso con gran alegría, lo que siguió no lo compartió… La esposa de esta anécdota se sintió alagada, se sintió especial por las expresiones de amor de su esposo que aunque la ama, su amor no se compara con el amor infinito y eterno de Dios.

Me pregunto cuantas veces el Señor nos llamó e insiste tratando de comunicarse con nosotros pero no le prestamos atención. La palabra de Dios dice que con cuerdas de amor nos atrajo (Oseas 4:11). Pero en muchas ocasiones los afanes, los compromisos, las amistades incluso nuestra familia nos distraen y no percibimos sus llamados amorosos y menos su presencia a nuestro alrededor. Que difícil es sacar tiempo de nuestra diaria rutina para estar en silencio y escuchar al Espíritu Santo que nos anhela de continuo. Quizás para ti es difícil apagar el radio o la música; que tal si cambias la melodía y escuchas alabanzas de adoración para entrar en la presencia de Dios. Entonces aprenderás a conectarte con la corriente de Nuestro Padre Celestial y a disfrutar su presencia.

Padre Celestial te pido que pongas en los corazones de cada hermana y amiga que lea este mensaje, hambre y sed de tu presencia. Desata una intensa necesidad de apartar tiempo para estar contigo, no solo para traer nuestras peticiones sino para deleitarnos en tu presencia y aprender a escucharte. Guarda cada mujer en sus arduas labores, quita el cansancio y las ocupaciones innecesarias para estar contigo y llenarnos de sabiduría y entendimiento de lo alto y así ser de bendición en nuestros hogares, mujeres que, “Abren su boca con sabiduría y la ley de clemencia está en sus labios.” Proverbios 31:26

Los Pensamientos

17 de octubre del 2011 - Por Myriam Díaz

Hace ya un tiempito atrás sentada en mi carro mientras esperaba por mi hija, en el estacionamiento de la escuela. Estaba yo muy concentrada leyendo la Palabra. Aprovechaba el tiempo para seguir creciendo en el conocimiento y disfrute de la Palabra. El padre de un niño, que también va a la escuela de mi hija pasaba, por el lado de mi carro y yo levanté la cabeza y lo miré y sin perder tiempo continué leyendo la Biblia. El Espíritu Santo me redarguyó y me dijo: “Tienes algo en contra de él.” Le digo: "si, pero ya lo perdone" y como acostumbro a hacer, le continúo la conversación a el Espíritu Santo. "¿Qué quieres decir? ¿qué no lo he perdonado?" Me responde el Espíritu Santo: "¿Que opinas de el?"

Hubo un silencio reverente, como cuando acostumbramos cuando escuchamos la voz de Dios. A los pocos segundos cerré la Biblia y bajé mi rostro y esta vez en reverencia a ese poder magnifico que se llama Jehová. Con mucho dolor y dándome cuenta de lo lejos que estaba de la santidad, le dije al Señor: "tienes razón, pienso que el es un arrogante".

Comencé a rechazar ese pensamiento y a declarar que eso era una mentira que significaba falta de perdón y aún más, resentimiento. Guiada por el Espíritu, comencé a declarar que no quería pensar mal de ese hombre, declaraba que era un alma de Dios tal como yo, con muchas virtudes. Declaré que mi perdón era como el de Cristo, que lo veía con ojos nuevos, sin recordar lo que pasó antes. Estuve unos cuantos minutos repitiendo las verdades de Dios hasta que sentí que se engranaron en mi y que lo había perdonado totalmente. Respiré profundo y me recliné en el asiento del carro, meditando en lo profundo de un perdón.

Esto hace casi un año atrás. Esta semana pasada, leyendo por deleite la Palabra me encontré con Zacarias 8:17

Lee así: “Ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso, porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová”.

Como una gota de agua sobre una piedra que no cesa hasta que le hace un hoyo, así golpeaba esta palabra mi corazón. "...piense mal en su corazón contra su prójimo"... tic, tic, tic golpeaba la gotita en mi corazón.

Yo sabía que el murmurar es pecado y que si piensas en adulterar es como si adulteraras. Lo que no sabía o no me percataba era que el aún pensar o formar una opinión mala de una persona afectaba mi relación con Dios, es un pecado que comienza en la mente, aunque no vocalizado, ni siquiera internalizado, de acuerdo a nuestra carne, sino algo "simple" en nuestro diario vivir. Esto está muy lejos de la verdad de Dios de acuerdo con Zacarias 8.

Así como Cristo es la base de la salvación y de mi santidad, así el enemigo establece una base en la mente para una destrucción. Esta base se llama pensamiento. Si el enemigo deposita un mal pensamiento en mi mente, es una base, piedra angular. De ahí se comienzan las paredes y la construcción de la destrucción y separación entre dos personas. Esto pasa entre esposo y esposa, padre e hijo, pastor y oveja, líder y feligrés... La destrucción llega y nunca nos dimos cuenta de como empezó.

El libro de Zacarias nos explica las bendiciones de no pensar mal de el prójimo.

Estas son: Zacarias 8:17-23

Ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso, porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová. Recibí esta palabra de Jehová de los ejércitos:

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Los ayunos del cuarto, el quinto, el séptimo, y el décimo mes, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en fiestas solemnes. Amad, pues, la verdad y la paz. Así ha dicho Jehová de los ejércitos:

Aún vendrán pueblos y habitantes de muchas ciudades. Vendrán los habitantes de una ciudad a otra y dirán: "¡Vamos a implorar el favor de Jehová

y a buscar a Jehová de los ejércitos!" ¡Yo también iré! Y vendrán muchos pueblos y naciones poderosas a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén y a implorar el favor de Jehová.

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, y le dirán: "Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros".

Esto quiere decir que el pensar bien y estar en paz con mis hermanos no sólo me traerá a mi la bendición de Dios y su paz, sino que traerá a muchos a buscar el Dios a quien le servimos, pues Su cobertura está sobre nosotras. ¡Maravilloso!

De la misma manera que es maravilloso, puede ser triste ignorar que nuestros pensamientos pueden haber provocado la ira o el abandono de una cobertura mayor de Dios y que los demás al no ver la cobertura y bendición de Dios en nuestras vidas, lo que inspira en lugar de acercarse a Dios es alejarse.

No quise tomar esto como un menosprecio a mi hambre de Dios sino como una luz más que alumbró mi corazón y que cuando dé fruto traerá a otros a mi Dios. No solo borré de mi mente mi opinión (manera de pensar) de ese individuo, más continuo analizando mi opinión y pensamientos de los míos y aquellos que conozco.

Le doy gracias a Dios una ves más por su gran misericordia para conmigo, una pecadora sedienta de la verdad y la luz que sólo El mediante su Palabra, sabia, poderosa y que penetra a lo más profundo de nuestro corazón puede traer a mi vida y a la tuya.

Amén.