Sermón 5 de abril 2015: Crucifixiones inesperadas

A propósito de Sermones
[Dr. Roberto Miranda]
  • Presenter: Dr. Roberto Miranda
  • Fecha: April 5, 2015
  • Ubicación: Congregación León de Judá, Boston MA

Vamos a la Palabra del Señor en Lucas capítulo 24, en los versículos del 13 al 27, y quiero que meditemos en crucifixiones inesperadas pero también resurrecciones inesperadas. Y aquí en este texto se nos dice que: "He aquí que 2 discípulos" no los 11 o 12 que nosotros estamos acostumbrados a pensar sino 2 seguidores de Jesús, "iban el mismo día" ese Domingo de Resurrección, "iban el mismo día a una aldea llamada Emaús que estaba a unos sesenta estadios" cierta distancia ¿no? de Jerusalén, "e iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido en Jerusalén."

"Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó a ellos y caminaba con ellos, mas los ojos de ellos estaban velados" es decir como que su entendimiento estaba cubierto para que no los reconociesen, "y les dijo: "¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis y por qué estáis tristes?"

"Respondiendo uno de ellos que se llamaba Cleofas le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no ha sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? Entonces Él les dijo: ¿Qué cosas?"

"De Jesús Nazareno que fue varón profeta" escuche eso "fue varón profeta" en pasado ¿no? "poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo, y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron, pero nosotros esperábamos que Él era el que había de redimir a Israel." Quiero que nos detengamos ahí en ese versículo 21, "pero nosotros esperábamos que Él era el que había de redimir a Israel." Bendiga el Señor Su Santa Palabra.

Siempre me ha fascinado el relato de los dos discípulos en el camino a Emaús, en varias ocasiones a través de muchos sermones de Domingo de Resurrección, tres, cuatro veces quizá en treinta y pico de años he predicado acerca de este mensaje en particular porque tiene mucho contenido, mucha enseñanza para nuestra vida, enseñanza práctica. Es como un pequeño lo que llaman en el arte dramático un "viñet", como un pequeñito drama, un cuadrito pequeñito dentro de la narrativa mayor de la Resurrección, un pequeño episodio de la vida real.

Porque en este caso no se trata de los discípulos que conocemos: Pedro, Juan, Santiago ¿no? los discípulos famosos, los doce, Judas también en alguna manera, no se trata de esos discípulos sino de otros seguidores prácticamente anónimos entre Jesús. Estos discípulos eran parte de cientos de otras personas que se identificaban con Jesús, eran seguidores, eran evangélicos podemos decir pero no eran los del liderazgo, no eran los principales. Eran gente con cierta simpatía por el Señor y habían seguido a Jesús con ciertas esperanzas, eran gente piadosa y pensaban que: wow, quizás este es el que estábamos esperando durante tantos siglos.

Y por eso yo creo que esta narrativa es tan interesante y tan importante porque a mí me es más fácil identificarme con esos que con los grandes discípulos, podríamos ser uno de nosotros que está regresando a su casa y, gente normal común y corriente, y que reflejan lo que deben haber estado pensando y experimentando cientos de los demás seguidores del Maestro no tan bien educados e instruídos como los seguidores más cercanos del Señor, y fíjese que aún ellos, los discípulos mayores, estaban experimentando el mismo sentido de decepción y de ser defraudados, las cosas no habían resultado como ellos esperaban y ahora regresan a su aldea tristes, por eso el Señor dice: ¿Por qué están tan tristes, por qué están tan cabizbajos ustedes? evidentemente iban derrotados.

¿Alguien se ha sentido derrotado alguna vez en su vida, se ha sentido como que wow, las cosas no me resultaron como yo me esperaba? ¿ha salido usted alguna vez de la Iglesia defraudado pensando que iba a recibir una carga de energía o algo así y regresa a su casa tan deprimido como salió?

Y estos hombres representan el pueblo de Dios, por eso yo creo que este pasaje Dios lo escogió para registrarlo, porque esta gente como que no tenía derecho de estar en la narrativa, no habían hecho nada excepcional, pero Dios quería ministrarles a ellos también, Dios quería recordarles que Él tiene un propósito con la gente sencilla, normal, que nunca ha predicado un sermón, que no está destinada a hacer cosas grandiosas en la economía del Reino de Dios pero Dios está interesado en lo que ellos piensan, en lo que sienten, quiere que tengan una experiencia personal con la Resurrección de Jesús.

Me intriga esa expresión de ellos ¿no? "pero nosotros esperábamos", están hablando en pasado imperfecto. Cuando ellos hablan de Jesús dicen que era un profeta, era un profeta ¿no? ya lo bajaron de categoría, no es el Mesías sino "fue varón profeta" porque ha muerto, está enterrado y ya perdió sus credenciales de Mesías como ellos estaban esperando.

Nosotros esperábamos, caramba ¡qué pena! nosotros que habíamos apostado a ese caballo y nos decepcionó. Esperábamos que él era el que había de redimir a Israel, nosotros creíamos que ese candidato iba a ganar la Presidencia y qué pena, tuvimos que guardar la champaña y los pititos esos que se usan y regresan a la casa fracasados ¿no? pero nosotros sabemos que todo lo que contiene la Escritura tiene un propósito instructivo ¿no? ¿qué es lo que Dios quiere enseñarnos a través de este pasaje en particular?

Bueno lo que digo ¿no? primeramente mire el drama de nuevo: las cosas no han sucedido como les habían dicho que debían suceder sus maestros religiosos y ese pueblo poco instruído, poco entendido en las profundidades del Evangelio y de las cosas de Dios, "el Maestro ha muerto." Ellos esperaban que Él ni siquiera iba a pasar por la muerte, mucho menos morir y resucitar aunque el Señor les había dicho todo esto ¿no?

El Maestro ha muerto, ya han pasado tres días desde que lo crucificaron y lo enterraron. Nada de esto estaba en el guión de la película que ellos conocían según la Escritura y lo que ellos habían interpretado, según lo que se les había enseñado. Se suponía que el Mesías viniera en toda Su Gloria en un caballo grande y blanco, y fuerte, llegara como un Rey conquistador, venciera a los enemigos de Israel, en este caso los romanos que los habían oprimido durante años, instalara de nuevo a Israel como la nación poderosa que había sido durante los tiempos de David, y ellos pudieran gozar de una economía renovada, de un poder político nuevo y ellos pensaban: wow como nosotros estuvimos con Jesús ahí al inicio también nos va a tocar, voy a ir a hacer una solicitud y Jesús va a decir: Sí ese es uno de Mis seguidores, denle el puesto, estaban esperando que todo iba a ir muy bien.

Ustedes recuerdan esto ¿no? de los discípulos que estaban peleándose los puestos porque decían: cuando el Señor esté en Su Reino me va a poner a mí a la derecha, a mí a la izquierda, ese era el esquema que ellos tenían ¿no? ellos no veían ninguna complejidad, ningún problema que interfiriera con el plan que ellos tenían de un Cristo poderoso que viniera y simplemente instalara todo como debía ser.

El problema de estos hombres estaba en la sencillez, la simpleza, lo excesivamente simplistas que estaban siendo con respecto a los planes de Dios para la humanidad y para la historia. En su esquema no había nada de crucifixiones, de arrestos, de tortura del Mesías, de azotes, nada de procesos complejos entre un evento y otro, iba a ser un salto, desde el miércoles digamos en que el Señor está allí o desde la entrada triunfal el Domingo de Ramos en la entrada a Jerusalén cuando lo aclaman "¡Bienvenido Hijo de David el que viene en el Nombre del Señor" y echan ramas a Sus pies y todo esto, ellos pensaban: de ahí directamente a la glorificación del Mesías; ellos no estaban contando con el jueves del arresto, la noche agónica del Señor en el jardín de Getsemaní, no estaban pensando en los azotes, Su agonía en el patio del sumo sacerdote, su camino por Jerusalén por la viacrucis, la vía dolorosa, no pensaron en nada de eso, eso no estaba, ellos no podían.

Habían escrituras que decían esto pero no sabían cómo interpretarlas, ellos solamente se habían enfocado en el Mesías poderoso pero no habían visto las escrituras que decían: no, Él tiene que pasar primero por esto, por esto y por lo otro ¿no? Todo según su esquema era positivo y de provecho exclusivo para Israel. Pero Dios tenía un plan mucho más complejo en Su mente y ya Dios se los había advertido una y otra vez, Él les había dicho: El Mesías tiene que morir y ser rechazado, y después al tercer día resucitar, el Señor se los había dicho bien claro pero ellos se habían olvidado convenientemente de esa parte, como hacemos nosotros muchas veces.

¿Usted sabe que uno a veces oye lo que quiere oír y no oye lo que no quiere oír? y hay cosas que violan tanto nuestra expectativa de cómo deben ser las cosas que es como que la mente no las puede procesar. Usted oye el lenguaje, oye la gramática pero es como si le hablaran en chino psicológicamente, usted no está preparado para aceptar eso, y así somos muchos de nosotros hermanos.

Cuando entramos en el Evangelio entramos con ideas muy simplistas de cómo debe ser la experiencia cristiana, y de hecho muchos líderes cooperan con esa mentalidad de que: mira ven al Evangelio y todo te va a salir bien, y todo va a ser prosperidad y fiesta, y bendición, y te vas a salir con la tuya siempre y Dios te va a conceder todo lo que tú pidas, si tú diezmas olvídate que ese dinero multiplicado te va a venir, vas a tener dos Mercedes Benz en la marquesina, una casa grande, niños bien bonitos y bien comportados y vas a tener una carrera exitosa, y todo te va a salir bien; y nos olvidamos de que la Escritura contiene muchos pasajes que nos hablan de que: "En el mundo hallaréis aflicción" por ejemplo ¿no? de que tienen que haber cosas en medio.

Las resurrecciones tienen que ser precedidas también por crucifixiones, que antes del Domingo de la Resurrección tiene que haber también momentos de crucifixión. Y ellos se habían olvidado de esto, ellos ni siquiera sospechaban.

Es más, después de la resurrección, después de que descubrieron que el Mesías sí había resucitado, okay está bien entiendo estoy y estoy dispuesto a aceptar que Él tenía que morir, gloria a Dios, resucitó pero ¿qué pasa? que después de eso iban a venir dos mil quince años por lo menos de historia. Todavía estamos la Segunda Venida e interesantemente muchos de los primeros discípulos creyeron que el Señor iba a venir por segunda vez inmediatamente, poco después que Él subiera todo iba a pasar y que iban a estar vivos todos ellos para recibir al Cristo resucitado por segunda vez, y todavía dos mil y pico años después todavía la Iglesia está en proceso, está siendo trabajada, Dios está trabajando en el mundo, en la historia, en nuestras vidas, mártires están siendo crucificados ahora mismo, el mal parece que está creciendo por todas partes.

¿Cuántos de nosotros nos preguntaremos actualmente: Señor, dónde estás Tú? ¿dónde están Tus propósitos? ¿cómo es posible que ciento cincuenta jóvenes perezcan en una escuela decapitados, desnucados, torturados, que Tus hijos sean perseguidos todavía, hay mártires, en el Medio Oriente, en otras partes del mundo? cosas terribles que están pasando en nuestras ciudades que uno dice wow como que el mal está ganando, la Iglesia está retrocediendo, Señor ¿dónde estás Tú, dónde están Tus propósitos?

Y usted ve quizás su propia vida y ve que no es tan fácil, usted viene a la Iglesia y tiene un buen tiempo de victoria y de éxito pero después también vienen pruebas, y un día le dicen que va a tener que tomar pastillas por el resto de su vida porque tiene una condición de salud, o pierde el trabajo, o tiene un tiempo que no tiene suficiente dinero para pagar las deudas, y uno dice: Señor, hey, yo no firmé para esto, esto es más difícil de lo que yo pensaba, pero la Palabra del Señor es bien clara y nos dice: Hey, esto es parte del proceso. Eso está allí y tenemos que acostumbrarnos también a esta parte.

Estos discípulos, ellos no pensaban que estas cosas iban a suceder y entonces regresan a su casa ya como derrotados pero Dios tenía un plan precioso para sus vidas. Nosotros tenemos que tener cuidado también con esos esquemas sencillos, tenemos que recordar que Dios tiene un plan mayor pero que Él está trabajando.

Muchos de ustedes, yo mismo, cuando entramos a servir al Señor o a caminar en el camino de la fe uno hubiera pensado que muchas cosas iban a suceder de una forma diferente. Si a mí me hubieran preguntado si yo iba a estar pastoreando una Iglesia hace treinta años atrás yo me hubiera reído hermanos, mis planes eran otros: estar enseñando en una universidad, fumándome una pipa allá, un profesor elegante con un jacket ahí bien cool, así bien elegante, y gloria a Dios que al verlos a ustedes yo me siento: Dios tenía un plan mejor todavía y me gozo de ver a este pueblo que, ustedes también están en sus propias batallas, sus propios procesos.

Yo quiero animarlos en el Nombre del Señor, no tiren la toalla nunca por más difícil que parezca la vida, por más dificultades que hayan, Dios tiene un plan precioso para ustedes, para sus familias, para sus hijos, para su futuro, y aunque las cosas se pongan difíciles y parece que Cristo no resucitó Él tiene un plan, siga allí. No se vaya a Emaús demasiado rápido ¿sabe? no se vaya a Emaús demasiado rápido.

Quiero concluir con estos puntos que quiero que recuerden ustedes acerca de las aplicaciones que tenemos que aprender de esto. Número uno, ya he dicho estas cosas pero quiero señalarlo así en una manera más específica, escuche esto: Los procesos de Dios para nuestras vidas generalmente serán más complejos de lo que nosotros sospechamos o deseamos.

Si usted está en los caminos del Señor y le hablo a muchos jóvenes por ejemplo que todavía tienen décadas, muchas décadas por delante, recuerda joven que Dios tiene un proceso más complejo de lo que tú quizás piensas. La vida va a ser más difícil, más compleja, va a haber mucho más proceso y trato de Dios en tu vida de lo que tú piensas, vas a tener tiempos de dificultad, prueba, temor, terror, fracasos, las cosas quizás en ocasiones no te van a salir como tú esperabas, pero no te preocupes porque eso va a ser parte de un plan de Dios que es muy complejo en la forma en que hace Sus cosas.

No trates tú de escribir el guión que Él tiene para tu vida, déjalo que Él lo haga porque cuando Dios hace las cosas las hace bien, simplemente métete dentro de ese plan y vívelo, cada día, por fe, coge esa página en blanco que yo hablo acerca de ello, coge una página en blanco, fírma tu nombre debajo y dile al Señor: Padre lo que Tú quieras escribir en esa página eso es asunto Tuyo, yo te voy a bendecir, te voy a amar y voy a creer que nunca seré derrotado porque Tu Palabra dice que para los que te aman todas las cosas obran para bien. Tú tienes un propósito.

Como dice la Palabra del Señor: "Mis caminos no son vuestros caminos ni Mis pensamientos son vuestros pensamientos." "Cosas que ojo no vió ni oído oyó son las que Dios tiene destinadas para los que le aman y los que creen en Él." Y en esas cosas destinadas para ti hay cosas que quizás no son tan buenas y otras son muy buenas o mejor de lo que tú esperabas, pero yo quiero decirte que al final de todo el resultado neto va a ser glorioso, va a ser bueno, confía en el Señor.

Cuando entramos en los caminos del Señor tenemos que recordar las palabras de Jesús a Pedro, ese Pedro fogoso, joven, lleno de vida, creyendo que se podía comer los niños crudos, y el Señor le dice: Pedro recuerda, cuando tú eras joven tú te vestías como te daba la gana, ibas a la discoteca cuando tú querías, te pegabas tu palito allí cuando te daba la gana, pero ¿sabes qué? cuando tú seas viejo dice, cuando seas mayor, otro te va a vestir y te va a llevar por donde tú no quieres ir, y dice que hablando de la muerte que le esperaba a Pedro que fue una muerte de mártir.

Y entonces yo te animo en el Nombre del Señor: entra a la vida cristiana sabiendo que Dios tiene una narrativa que es más grande y más amplia de lo que tú piensas pero cree y confía en el Señor, y cada día renueva tu confianza en Él y que Él sabe lo que Él hace, "Sea que vivamos o que muramos somos del Señor" dice la Palabra. Entonces esa es una lección ¿no? los planes de Dios para tu vida siempre serán más complejos pero así mismo también serán más gloriosos que lo que tú esperas.

Número dos: A Dios no le interesa beneficiarnos tanto como usarnos. A Dios no sólo le interesa beneficiarnos sino que también Él quiere usarnos. ¿Por qué yo digo esto? Porque los discípulos, el mismo Israel pensaba que todo lo que iba a pasar en el drama del Mesías era para su beneficio y para su uso, y que todo era simplemente restaurar el reinado de Israel, su poderío nacional, pero Dios quería usar a Israel, quería usar a los discípulos, quería usar la narrativa del Evangelio para bendecir no solamente a Israel en ese punto de su historia sino bendecir incontables generaciones después de ellos hasta hoy, el 2015. Quería bendecir no solamente a Israel sino a los aztecas, que estaban por allá por Latinoamérica o quizás emigrando desde Oriente para ir a Latinoamérica, África, India, Norteamérica, Australia, Asia, allá los chinos y los japoneses, Él quería bendecir a toda la humanidad.

Ese pedacito de tierra era simplemente el punto de partida, y estos hombres Dios los quería usar y por eso los tenía que pasar por el trapiche de la crucifixión, y ellos también iban a ser crucificados en muchas maneras, algunos literalmente, otros iban a pasar por pruebas y dificultades hasta que Dios los formara para prepararlos, como Pedro que Dios lo pasó por pruebas y lo derrotó muchas veces para que Pedro entonces se convirtiera en un apóstol verdadero, escribiera dos cartas tan bellas sobre el sufrimiento como Primera y Segunda de Pedro, entonces ellos tenían que pasar por esos procesos.

Hermano: recuerda que a Dios le interesa usarte a ti y por eso muchas veces Él permite que tú pases por situaciones difíciles. Él permite que ese hombre fogoso, lleno de fuerza que se cree que es lo último, Dios quiere también pasarlo allí por una enfermedad que lo debilite un poco para que se convierta en un anciano de su Iglesia, un padre amoroso, un esposo que apoya a su esposa, un consejero. A esa mujer que se asusta con cualquier cosa Dios quiere pasarla por unos cuantos sustos para que aprenda que del piso no pasa y que ella es fuerte y que puede resistir, que sale adelante, y que Dios tiene para ella el espíritu de Raquel o de Déborah, o de Esther, o de Ruth y que Él quiere usarla para Su gloria y Él quiere entrenarla, atesarla como la espada que hay que meterla en el fuego y después en el agua fría para que coja tensión y resistencia, y Dios nos pasa.

¿Por qué? porque a Él no le interesa solamente. Si Dios nos diera solamente cosas buenas hermanos ¿cómo desarrollaríamos nosotros las virtudes de Cristo? paciencia, fe, esperanza, resistencia en medio de las pruebas y las dificultades ¿cómo podríamos aconsejar a un jovencito que está diciendo?: oh, yo no sé qué va a pasar con mi vida y estoy, no sé si me voy a graduar de la escuela superior, lo que sea, y tú le dices: no muchacho, yo pasé por situaciones iguales que tú, yo también dudaba de mi propia identidad cuando yo tenía tu edad y Dios me sacó adelante, y me pasó por el fuego y el agua, y aquí yo estoy, y así va a pasar contigo, no te preocupes que Dios tiene buenos planes. ¿Cómo podemos hacer esas cosas si no hemos sido afligidos nosotros también?

Entonces Dios permite muchas cosas en la vida del hombre y como hemos dicho tantas veces: a veces las aflicciones, las pruebas, las crucifixiones son el plan de Dios para fortalecernos y prepararnos para usarnos.

A Dios no le interesa que seas tanto cómodo como poderoso para Su uso, un instrumento en Sus manos. Recuerda eso y cuando estés pasando por pruebas dite a ti mismo: Dios me está preparando, me está fortaleciendo, quiere usarme para Su Gloria ¿amén? como Él quería usar a estos discípulos.

En tercer lugar y algo parecido pero que no es lo mismo, que Dios no sólo quiere tu provecho sino también tu progreso, tu crecimiento y Él está invirtiendo en ti, y todo lo que pasa en tu vida es para el propósito de hacerte más y más como Cristo Jesús, eso es lo que Dios más quiere. Él no quiere simplemente darte cosas buenas y eso es todo, Él también quiere que tú crezcas y te hagas un hombre, una mujer poderosa en Dios.

Lo cuarto, que debemos entrar al Evangelio aceptando todo lo que Dios tiene para nosotros y aún en medio de la prueba o precisamente en medio de la prueba el Cristo resucitado va con nosotros en todo momento. El apóstol Pedro dice en Primera de Pedro capítulo 4: "Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido como si alguna extraña os aconteciese, sino que gozáos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo."

Cuando estamos pasando por pruebas, dificultades, cuando la vida no nos sale como nosotros pensábamos, cuando la narrativa de nuestra resurrección se hace más complicada e incluye resurrecciones, recuerda que Dios quiere que tú seas participante de la experiencia de Jesús, hay algo místico y misterioso en ese hecho. Dios no quiere que tú te pierdas del privilegio de padecer juntamente con el Señor y de vindicar, y validar Su experiencia.

Pablo dice que nosotros estamos llamados a completar los padecimientos de Cristo y que muchas veces a través de esas crucifixiones se suelta una gracia. Yo creo por ejemplo que estos mártires que hemos visto en el Medio Oriente y que hemos visto ahora en África en varias ocasiones ya, eso misteriosamente, sabemos que es el diablo que quiere robar, matar y destruir, pero Dios lo está usando. Yo creo que de esas vidas cegadas en el Nombre de Jesús porque eran cristianos, ellos no firmaron para eso cuando aceptaron a Cristo pero, misteriosamente, la muerte de los mártires dice la Biblia que es preciosa ante los ojos de Dios.

Dice la Biblia que la muerte de los santos es preciosa ante los ojos del Señor, y hay algo que esa sangre derramada, colma una copa y que suelta bendición misteriosamente para la humanidad. La vida de esos jóvenes y de esa gente no fue derramada en vano, hay algo muy precioso, Dios estaba con ellos allí en ese momento ¿sabe? Yo creo que habían ángeles para entrarlos directamente al Trono de Dios, y nosotros también hermanos.

Cuando padecemos en Cristo y para gloria de Él estamos participando de algo muy precioso. Dice: "Para que también en la revelación de Su Gloria nos gocemos con gran alegría. El versículo 14 de Primera de Pedro 4 dice: "Si sois vituperados por el nombre de Cristo" yo diría también: si sois probados, si sois puestos en agonía y en sufrimiento por el Nombre de Cristo, "sepan que ustedes son bienaventurados porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros."

Mi hermano, mi hermana: quiero decirte que cuando tú estés pasando por una prueba y una dificultad y creas que no puedes seguir más, no tienes la suficiente fuerza, yo quiero decirte que en una forma que tú no puedes entender Cristo está allí, el glorioso Espíritu del Señor reposa sobre tu vida y Dios está allí para decirte: sigue adelante, no te des por vencido porque ya casi estás llegando a la victoria, Dios va a estar allí contigo como estaba con los discípulos.

Esos dos hombres iban a Emaús derrotados, decepcionados, fracasados a volver a su vida común y corriente después de tener grandes ilusiones y no sabían que el Señor mismo estaba al lado de ellos informándoles, explicándoles. Cuando tú estés pasando por dificultades, cuando la crucifixión venga y tú no la esperabas habla con el Espíritu Santo, como estos dos hombres hablaron el Espíritu Santo te va a estar preguntando: ¿qué piensas de esto, por qué crees que te está pasando? ¿qué tú esperabas que iba a suceder? ¿qué puedes tú indagar acerca de qué es lo que Yo tengo para ti?

El Señor va a estar contigo, el Señor va a caminar contigo en el camino a Emaús, por eso es que yo creo que es tan importante. Porque en un sentido nosotros ahora estamos en el camino a Emaús o estamos en Emaús, estamos en la normalidad de la vida pero el Cristo resucitado está ahí contigo y conmigo.

Recuerda mañana cuando tú vayas a tu trabajo otra vez, el Señor va a estar contigo en la fábrica, en la oficina, en la escuela, en la casa mientras lavas los platos, el Señor va a estar hablando contigo. Si estás pasando por tribulaciones o pruebas, si la vida no te ha dado todo lo que tú esperabas, si tu matrimonio no está funcionando como tú quieres, si tu economía no es todo lo que tú deseas, si tu cuerpo no es tan saludable como tú pensabas que iba a serlo cuando tú tenías dieciocho años, no te preocupes el Señor dice: Yo estoy glorificándome en todo eso. Yo estoy resucitado dentro de ti, Yo vivo dentro de ti, Yo estoy usando todos los procesos de tu vida para crearme un hombre, una mujer poderosa. Entra en Mi plan y dame tiempo para Yo revelar el plan perfecto que tengo para ti.

Y lo interesante es que estos discípulos iluminados por el Señor resucitado regresan a Jerusalén a compartir con los demás discípulos que el Señor resucitó y nosotros tenemos que hacer lo mismo cuando salgamos de aquí, vamos a compartir con otros el drama y la buena nueva de la Resurrección.

Yo quisiera que el año que viene cuando estemos aquí en el Domingo de Resurrección tengamos que tener tres servicios en vez de dos solamente para que la cosecha sea mayor, ¿sabes que eso puede suceder? ¿sabes que Dios puede usar a alguien como tú, como yo, gente normal, a una ama de casa, a un estudiante, un trabajador en una fábrica, un taxista, un joven común y corriente, Dios te puede usar para compartir la noticia de un Cristo que vive dentro de ti y que está resucitado.

Comparte las experiencias, comparte la obra que Dios está haciendo en tu vida, comparte tu vitalidad ante las pruebas y las dificultades y que ellos vean un hombre, una mujer que confía en su Dios y que confía en que Dios está trabajando en su drama, invítalos a venir a la Iglesia.

Por eso es que Dios puso este pasaje, porque este pasaje es para la gente normal, la gente común y corriente, no el gran Pedro, no el gran Juan, no el gran Santiago que iban a escribir Epístolas y otras cosas, no. Dos hombres comunes y corrientes evangélicos, sencillos y el Señor se tomó tiempo para iluminarlos a ellos, capacitarlos y soltarlos entonces para que compartieran el relato de la salvación.

No te tomes demasiado en pequeño mi hermano, mi hermana, al Cristo resucitado le interesa que seas un portador de Su mensaje a otros, conviértete en alguien que sea un cristiano radical. Yo te animo este año a hablar, testificar de lo que Dios ha hecho y está haciendo en tu vida y trae a otros, el Señor quiere usarte a ti también, quiere que tú vayas y digas: ¿sabe qué? yo pensaba que no pero el Señor ha resucitado, el Señor está en mi vida, el Señor tiene un propósito, está trabajando en mí, tiene buenas cosas para mí, las tiene para ti también, aleluya, gloria al Nombre del Señor.

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