Sermón 12 de octubre 2014: El Señor de todas las naciones

A propósito de Sermones
[Celia Santos]
  • Presenter: Celia Santos
  • Fecha: October 12, 2014
  • Ubicación: Congregación León de Judá, Boston MA

Esta es la bandera de África del Sur y allí en Sudáfrica se usa los colores de la bandera para evangelizar. EL himno nacional de África del Sur es una oración y ese himno nacional se canta en cinco diferentes idiomas. Así que en África del Sur cuando se evangeliza se usa el color negro de la bandera para señalar el pecado, el rojo lo usan para ilustrar la sangre de Jesucristo, el verde y el azul simbolizan el cielo, el blanco es la paz que Cristo nos da, entonces viene a ser casi como un libro sin palabras que muchas veces se usa en evangelizar a las personas, son ayudas visuales.

¿Por qué tiene la bandera estos colores? Cuando los europeos llegaron a África del Sur en realidad llegaron porque su propósito primordial era hablarle a las personas, los nativos acerca de Jesús, pero cuando llegaron a África del Sur se dieron cuenta de cuán rico era ese continente.

Yo vivo actualmente en Johannesburg y a Johannesburg se le ha llamado "la ciudad del oro." Así que cuando esos europeos llegaron y vieron toda esa riqueza lo que hicieron fue mas bien comenzar a oprimir al pueblo, el pueblo negro y lo que hicieron fue comenzar una separación: un área para el pueblo negro, de color, y un área para los blancos, y eso lo llamaron: Apartheid. Si un negro iba a un área designada como para blancos necesitaba un pasaporte, sólo se le permitía ir allí para trabajar en los jardines o en la casa de los blancos.

Y un día se pusieron a reflexionar: wow ¿qué es lo que en verdad estamos haciendo? y la Iglesia en África del Sur fueron a una montaña a orar y fueron a pedirle a Dios que los perdonara, porque en vez de libertar el pueblo de África del Sur lo que hicieron fue mas bien esclavizarlos.

Mientras estaban orando en esa ocasión una luz como un trueno cayó sobre ese lugar, y en ese día finalmente decidieron arreglar las cosas, rectificar las cosas con Dios. Construyeron un monumento en ese mismo lugar y hasta el día de hoy ese monumento todavía permanece en la ciudad de Pretoria.

Cada año al mismo tiempo se dice que una luz viene desde el cielo y cae sobre esa montaña porque Dios nunca olvida Sus pactos, nunca olvida. Cuando Él hace un pacto con nosotros Él sigue con nosotros y quiere que esos pactos sean completados, realizados. Dios ha hecho un pacto con nosotros a través de la sangre de Su Hijo Jesucristo y nadie, tiene la autoridad para romper, quebrantar ese pacto, nada, y nosotros estamos aquí porque Dios tiene un propósito con nosotros como Su Iglesia.

Antes de mostrarles unas fotografías sentí en mi corazón compartir con ustedes, la Iglesia, algunas palabras. Yo les prometo no tomar mucho tiempo pero por favor no se vayan, espérenme, yo estoy aquí, es la primera vez y yo sé que nuestro tiempo casi se ha terminado (Pastor Roberto: adelante no se preocupe, nosotros le tomamos tiempo a usted mas bien ¿amén? sí, no, no, está bien).

Quiero pedirle al Pastor Roberto que lea en Mateo capítulo 25:31 al 40, dice: "Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los santos ángeles con Él, entonces se sentará en su Trono de gloria y serán reunidas delante de Él todas las naciones, y apartará los unos de los otros como aparta el pastor las ovejas de los cabritos; y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda."

"Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo, porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me recogisteis, estuve desnudo y me cubristeis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a mí."

"Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos o sediento y te dimos de beber? ¿y cuándo te vimos forastero y te recogimos, o desnudo y te cubrimos? ¿o cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel y vinimos a ti?"

"Y respondiendo el Rey les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis."

Las misiones son un asunto de eternidad. Las misiones son un tema que tiene que ver con eternidad. Hoy mientras yo contemplaba todas estas banderas aquí delante y estoy consciente de que no todas las naciones, habían muchas naciones que no estaban representadas en este lugar, pero mientras reflexionaba sobre todas estas naciones el Espíritu Santo comenzó a hablar a mi corazón y el Señor sentí que me dijo en mi corazón: Yo soy el Rey, el Señor de todas las naciones y Yo quiero ser adorado por todas las naciones de la Tierra.

Cuando el Señor se preparaba para ir al cielo llamó a todos Sus discípulos, el Señor les dijo: "Toda potestad me es dada en los cielos y en la tierra" y les dijo: "Por tanto, id por todas las naciones bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo." El Señor no dijo: Vayan simplemente a una sola nación en la Tierra o diez, o veinte, o lo que sea, sino que dijo: Vayan a todas las naciones, todas las partes y predíquenles, enséñenles todas las cosas que yo os he mandado.

Y cuando yo leía aquí de nuevo ese texto de nuevo, recuerde que estamos hablando acerca de naciones, y la Biblia en ese texto nos dice que el Señor estaba hablando a Su pueblo y le estaba diciendo algo extremadamente serio e importante. El Señor dijo: "Un día todas las naciones" dice la Biblia "estarán delante del Señor, tanto las naciones justas o los pueblos justos y los pueblos injustos, los individuos y naciones, todos" y el Señor se define a sí Mismo como el Rey de Reyes.

¿Saben ustedes? cuando una persona llega y se presenta ante un rey nunca se presenta con las manos vacías, nadie puede venir ante un rey con las manos vacías, deben traer algo. Y mi pregunta hoy para todos nosotros es: ¿qué tenemos nosotros en nuestras manos para presentarle a nuestro Rey, qué tenemos? ¿qué estamos preparando nosotros para darle a nuestro Rey?

Yo no estoy predicando el Evangelio en África porque tengo miedo de que si no lo hago me voy a ir al infierno, yo estoy segura de que soy salva porque yo he creído en el Nombre de Jesucristo y por eso me siento salva, pero predico el Evangelio en África porque amo a Jesucristo de tal manera que ninguna otra cosa de este mundo puede tomar Su lugar en mi vida y yo vivo esperando el día que escucharé Su Voz diciéndome: Ven bendita de Dios. Imagínese el día cuando el Señor me diga esas palabras.

Yo le diré: "Gracias Señor, gracias mi Rey de reyes, pero espera un ratito, hay algo que yo quiero entregarte, quiero darte. Tengo una oración que quiero ofrecerte la cual he retenido desde el día que me tropecé con Tu amor." Y en ese momento lo que yo deseo hacer es traer al Señor todas esas personas que han venido a conocer a Jesucristo, y ese día se me olvidarán todos los problemas y dificultades que confronté, las lágrimas que lloré durante toda mi vida en África, las veces que ví a mis hijos con malaria y durante toda la noche la pasé en vela orando con ellos, todo habrá terminado, solamente por el gozo de ver el Rostro de mi Rey y ver Su sonrisa.

Y en ese momento yo creo que Él me mirará y sentiré que se ha de realizar todo lo que Él ha hecho por mí en la cruz del calvario. Nunca podemos olvidar lo que el Señor ha hecho por nosotros, nunca podemos olvidar que un día estaremos frente a frente a Él, delante de Él y Él nos llamará a Su Reino, y nos llamará: "Benditos de Mi Padre" como dice Su Palabra.

Y es tan asombroso, casi estoy terminando pero es tan asombroso cómo Él está conectando ese tiempo en que Él nos llama a entrar en Su Reino con ese otro tiempo que es el tiempo que nosotros estamos aquí en la Tierra trabajando para Su Obra, esos dos tiempos de llamado eterno y de trabajo aquí en la Tierra. Eso quiere decir que todo lo que tú haces aquí hoy está contando en el cielo. Dios está tomando nota de todo lo que nosotros estamos haciendo aquí en la Tierra.

Nosotros los cristianos no estamos aquí en la Tierra simplemente trabajando y viviendo por simplemente vivir, hay una razón, un propósito por la cual estamos aquí, y la razón es que tenemos que mostrar a través de nuestras obras nuestro amor por Jesucristo, nuestra responsabilidad como Su Iglesia, como el Cuerpo de Cristo tenemos responsabilidad. Tenemos que darle comida a los que no tienen alimento.

Muy probablemente no tenemos problema de comida aquí en Estados Unidos pero estoy segura de que necesitamos, tenemos problemas con respecto a la comida espiritual. Hay mucha gente rica en dinero, casas muy lindas, carros muy bonitos pero tienen hambre, hambre de la Palabra de Dios, el pan de vida ¿y quién es el que tiene el pan de vida? nosotros, tú y yo, la Iglesia de Cristo.

Tienen sed, necesitan agua espiritual. El Espíritu Santo es su agua y somos nosotros los que tenemos el Espíritu Santo dentro de nosotros, ¡así que tenemos que ir y hablar acerca de Jesucristo!

La gente carece de ese ropaje de justicia y nosotros tenemos la capacidad para darles ese atuendo a ellos. La gente está agarrada y aprisionada por demonios, por depresión, por el estrés. ¿Quién puede libertarlos? la Iglesia de Cristo Jesús. Él nos ha dado a nosotros esta autoridad y Él declara esto, Él dice aquí en este pasaje: "Yo tuve hambre y me disteis de comer, tenía sed y me disteis de beber, no tenía ropa, estaba desnuda y ustedes me vistieron. Estuve enfermo y me visitasteis." Es trabajo.

No podemos decir simplemente: oh, la fe es lo que me hace salvo porque según dice la Biblia, nuestra fe se manifiesta a través de nuestras obras. Necesitamos hablar de Jesucristo, Iglesia, no se callen la boca, no mantengan sus bocas, sus labios cerrados, no, abran sus bocas, hablen acerca de Jesús, traigan a otros al conocimiento de Jesucristo para que un día cuando usted comparezca delante del Señor sus manos estén llenas de bendición y usted pueda traerle gozo al Señor.

Así que voy a detenerme aquí y voy a compartir con ustedes algunas imágenes de lo que específicamente nosotros estamos haciendo en África. Amo a África, he estado viviendo en África por veintitrés años, mis hijos nacieron en África. Tais va a tener 22 años y mi hijo Lucas tiene 19 años. ¿Saben ustedes? cuando tuve mis hijos no fui al hospital, los tuve en mi casa con una partera, me consideraba mucho más segura verdaderamente con Jesús en mi casa que en el hospital porque los hospitales son terribles. Aquí está mi esposo Roberto, todos los Robertos son una bendición (Pastor Roberto: yo digo amén a eso (ríe)), quizás el próximo año ustedes podrán venir y visitarnos, y ver la bendición, es un hombre de Dios.

(Foto) Lo que tenemos aquí es un pueblo, una aldea en Mozambique, se llama Kaia. Cuando nosotros llegamos allí por primera vez en nuestro carro los niños estaban haciendo sus juegos, estaban en la tierra allí jugando. Cuando ellos vieron que llegó ese carro nuestro enseguida comenzaron a correr, fueron a sus casas y ¿sabe? trajeron sus platos pidiendo comida, doscientos, trescientos niños. En menos de veinte, treinta minutos nos estaban rodeando pidiendo comida.

Y ahora ya que se está acercando el tiempo para ir a ese lugar yo llevo unas ollas bien grandes conmigo, 25 kgs. de arroz, papa, pollo, aceite, llevo todos esos ingredientes y voy, pongo piedras en el piso, leña y cocino para ellos, hago comida y es tan bueno.

(Siguiente foto) Aquí pueden ver nuestra escuela, tenemos tres escuelas en nuestra misión, como 700 niños. Proveemos comida, educación, útiles escolares para todos ellos. Déjenme decirles, este tipo de vida que vivimos es un estilo loco, un estilo de fe, simplemente alocado porque no tenemos dinero y sin embargo tenemos que estar constantemente proveyendo para estos niños, sin embargo sabemos que nuestro Dios es fiel, tan bueno. Sabemos que Dios está trabajando a través de Su Iglesia para que nosotros podamos hacer lo que estamos haciendo en África y esto es lo que estamos haciendo.

(Siguiente foto) Podemos ver aquí algunos de los salones de clase (siguiente foto) ven aquí ustedes todos estos niños juntos, (siguiente foto) aquí vemos a los niños orando. Les encanta orar, les encanta cantar. Cuando ellos comienzan a cantar sus voces son tan unificadas, tan perfectas, tan lindas que uno tiene que decir: Dios es verdaderamente bueno, porque nadie los entrenó sino que simplemente tienen una buena voz y son tan obedientes, es una bendición.

(Siguiente foto) Aquí vemos, esos niños siempre están sufriendo con estas llagas. Se trata de un pequeño insecto que se les mete por los poros y entra a su piel, y comienza a comerse, y se comienza a multiplicar dentro de ellos. Dice que los pies después que se infectan tanto con estos organismos, los pies se les ponen así como rígidos, es la palabra, porque están infectados con estos organismos y tenemos que limpiarlos, es muy doloroso este proceso. Yo lloro continuamente porque sé lo doloroso que es para ellos, y apenas terminamos de limpiarlos el próximo mes vuelven otra vez con las mismas aflicciones.

(Siguiente foto) Aquí vemos un niño orando por su comida. Ellos dicen: gracias Jesús por la tía Celia y por el tío Roberto, y por los que envían dinero para que nosotros podamos comprar comida. Así que todos los días la Iglesia de Cristo está recibiendo oraciones de parte de estos niños. Pastor Roberto: ¿tienen un ojito abierto mientras oraban para que no se coman la comida? (ríe).

(Siguiente foto) Esta es la tercera escuela que estamos abriendo ahora, no está terminada todavía pero todavía estamos trabajando para construirla. (Siguiente foto) Malawi, otro pueblo, otro país, tenemos una escuela grande allí también con trescientos cincuenta estudiantes y ahora tenemos unos doscientos estudiantes que están al nivel de escuela superior, una escuela bastante grande también. Y ahora también estamos introduciendo un curso profesional en nuestra escuela porque queremos prepararlos para que puedan ganarse la vida.

(Siguente foto) Aquí vemos ya el tiempo de cerrar el año escolar, la graduación y mientras estábamos mi esposo y yo allí mirando a estos niños sentí tanto agradecimiento hacia el Señor. Yo comencé esta escuela en el año 2005, no teníamos dinero, nada en absoluto, comenzamos con 46, simplemente nos limitábamos a enseñarles las letras, el abecedario y darles un poco de comida en un cuartito, ahí comenzamos y el Señor comenzó a enviar las finanzas para construir la escuela. Hoy tenemos una gran escuela ahí en esa aldea.

Y una de nuestras niñas el año pasado llegó a ser una de las cinco estudiantes en primer lugar en el país, una de las cinco mejores estudiantes de toda la nación. Y este año uno de nuestros niños, un huérfano ocupó el primer lugar, gracias al Señor. ¿Pueden ver ustedes cuán asombroso es el Señor? Nosotros comenzamos simplemente por medio de fe y de amor y hoy esa escuela es conocida en todo el país porque Dios está bendiciendo a nuestros estudiantes, yo le doy gracias al Señor por esta oportunidad mostrando Su amor, y yo creo que en unos diez, cinco años nosotros podremos ofrecerle a África misioneros y pastores que habrán salido de esta escuela, porque esta gente está conociendo el amor de Dios, estos niños lo están conociendo en una forma práctica, concreta.

(Siguiente foto) y la próxima, también sabemos que en África uno de los problemas es el agua, en algunas aldeas las mujeres caminan de tres a cuatro kilómetros para conseguir agua y cuando uno está caminando o manejando con los camiones uno ve a muchas mujeres con las latas, las latas sobre su cabeza. Pastor Roberto: algunas de nuestras hermanas inclusive cargaron agua así, no tienen que decir quién pero.

Y ya hemos cavado tres pozos pero tenemos que hacer más, y estamos orando para que alguien nos done una de esas maquinarias que pueden cavar pozos, estamos haciendo lo que Dios nos permite hacer.

(Siguiente foto) Aquí tenemos una fiesta navideña, si uno va a Mozambique uno ve cómo los niños viven en situaciones miserables. En Navidad nosotros les proveemos una experiencia diferente, les damos buena comida, los llevamos a un buen restaurant, juegan, beben coca-cola ¿qué lujo verdad? eso es un día de ensueño para ellos, es una bendición. El año pasado en Navidad celebramos con mil niños, en Navidad, imagínense.

(Siguiente foto) Hemos plantado iglesias también, tenemos 61 iglesias que hemos plantado. Preparamos nuestros pastores nativos, buenos hombres sirviendo al Señor con todo su corazón. Creemos que una oveja tiene que dar a luz otra oveja, no va a dar lugar por ejemplo a un caballito a menos que sea un fenómeno de la naturaleza (risas), si uno es un misionero, si yo soy una misionera yo lo que tengo que hacer es entrenar a otros para que sean misioneros también. Esta es una Iglesia, aquí vemos.

(Siguiente foto) Si uno visita nuestro país uno va a encontrar muchas iglesias de ese tipo. Mi esposo y yo estamos trabajando arduamente para cambiar esa situación y nosotros creemos que esa gente merece un buen lugar para adorar al Señor, y estamos trabajando para ese propósito. (Siguiente foto) Esa es la Iglesia ahora que ha reemplazado esa chocita, ahora tenemos que pintarla pero es un lugar muy bonito, están tan felices.

(Siguiente foto) Otra iglesia. A veces cuando yo visito diferentes lugares los pastores me preguntan: ¿como cuánto se necesita para construir una iglesia de ese tipo? y es más o menos $10,000. Y a veces iglesias comienzan a trabajar para recaudar el dinero y nos envían el dinero para plantar una iglesia, y nosotros la construimos, y les enviamos fotos de la iglesia construida.

(Siguiente foto) Aquí tenemos otra iglesia que ahora estamos construyendo, ahora usted puede ver el templo prácticamente completado. Todavía falta empañetar las paredes y el piso terminarlo pero yo creo que en dos meses ya podremos haberlo terminado también.

(Siguiente foto) Aquí vemos otra iglesia también que hemos construido. (Siguiente foto) Este es mi grupo de evangelismo, se llama Rescate 2, los preparo para hacer evangelismo, discipulamiento, y desde hace un año que terminamos el entrenamiento ya ese grupo evangelístico ha traído 120 personas a la Iglesia y están en la Iglesia, bautizados, están trabajando para el Señor.

En un año Roberto ha bautizado más de 250 personas en diferentes ciudades. (Siguiente foto) Esa mujer que está vestida de azul era una bruja, vino a Jesús. El día que iba a ser bautizada fue poseída por demonios, ahí estaban todos los pastores bautizando diferentes personas y yo era la única que estaba ahí para orar por esa mujer. Yo comencé a orar y esa mujer fue liberada de seis demonios pero ese día no se le pudo bautizar.

En el próximo bautismo cuando ella entró al agua el Espíritu Santo cayó sobre ella y comenzó a hablar en lenguas, y fue bautizada por el Espíritu Santo, y ella comenzó esa iglesia, levantó esa iglesia. Y cuando la gente alrededor de ella venía para pedir tratamiento de parte de un brujo, una bruja ella les decía: yo tengo algo mucho mejor, yo estaba muriéndome, estaba enferma. Ese día cuando yo estaba orando por ella para liberación ella decía que el demonio estaba en su estómago y que orara por ella, esa mujer estaba muriéndose.

Cuando yo comencé a orar para que esos seres salieran de ella ella vomitó piedras y cabello de su boca y por eso es que estaba tan enferma, y el Señor la sanó. Así que cuando la gente venía a ella para que los ayudara ella les hablaba acerca de Jesús y ella levantó, comenzó esa iglesia, es lo que hace el Señor. Él nos liberta, nos salva y comienza a usarnos para traer a otros.

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