Sermón 5 de octubre 2014: Edificar con armas y herramientas

A propósito de Sermones
[David Sedaca]
  • Presenter: David Sedaca
  • Fecha: October 5, 2014
  • Ubicación: Congregación León de Judá, Boston MA

Estoy contento, honrado porque puedo participar con ustedes en este desafío que el Señor les ha puesto. En la Biblia encontramos la historia del pueblo de Israel y nosotros vemos que en Su trato de Dios con Israel Dios desafía al pueblo constantemente.

Ustedes recuerdan y no tengo que repetirles toda la historia pero, recuerdan que el pueblo de Israel después de haber estado establecido en su tierra edifica el templo, el templo en Jerusalén, primero habían levantado el tabernáculo en el desierto, el Señor pidió a Su pueblo: Traigan las cosas para levantar el tabernáculo, también le dijo al pueblo: Traigan las cosas, en su momento, para edificar el templo, y el Señor quería morar en medio del pueblo, y se edificó una Casa para el Señor.

Esta mañana dije en el primer culto: ¿a ustedes les parece que Dios necesita un lugar para estar con Su pueblo? no, pero nos da el privilegio de que Él quiera morar con nosotros y habitar entre nosotros, y tener comunión entre nosotros, po eso es que dijo a Su pueblo: Edificad una Casa para mí donde Yo pueda estar con ustedes.

Con el tiempo el pueblo sabemos que desobedeció al Señor y el Señor tiene Su forma de reprender, y lo más interesante es que la reprensión que hace el Señor es siempre con amor. Y lo vemos esto porque el Señor, si yo hubiera sido Moisés, y no lo soy, ¿ustedes recuerdan qué pasó cuando Moisés está en el Monte Sinaí recibiendo las tablas de la ley? los demás dicen: hmm está tardando mucho Moisés. ¿Hacemos un asadito mientras tanto? No sé si son argentinos o no, hacemos un chivito, un pernil, no. Pero se demoraba.

Y entonces no se les ocurre mejor cosa que decir: no conocemos este Dios, ¿por qué no nos hacemos un Dios? y se hacen un becerro de oro. Y cuando baja Moisés está enojado, enardecido, indignado porque el pueblo de Dios, a quien Dios cincuenta días antes, porque cuando el pueblo recibe la ley es exactamente 50 días después de la salida de Egipto, y el Señor podía haberles dicho: Ah, Yo los trato así, los libero ¿y así es como me tratan? me olvido, se acabó, me voy a otro pueblo. Voy a elegir a los persas, voy a elegir a los griegos, voy a elegir a los romanos.

No. ¿Qué hace el Señor? El Señor castiga y perdona, y les da una nueva oportunidad. Y la lección que aprendemos, si hay algo que aprendemos en la Palabra de Dios es que la relación de Dios con Su pueblo es una relación de amor no basada en lo que el pueblo se merece sino en el amor eterno de Dios. A tal punto es Su amor por nosotros que Él nos da el privilegio de ser partícipes en Su Obra.

Y como yo dije en esta mañana: ¿a ustedes les parece que Dios nos necesita? Él es dueño del universo, pero nos da a nosotros la oportunidad de demostrar nuestro amor y reconocimiento participando en la Obra del Señor y siendo visionarios. Y es así como muchas veces el pueblo pecó y Dios permitió, encontramos en la Biblia que Dios manda a los asirios, después a los babilonios, destruyen el templo, destruyen Jerusalén, el pueblo de Israel es llevado a cautiverio y pasan setenta años, y el pueblo se arrepiente, y un grupo vuelve a Jerusalén del cautiverio.

Y entonces comienzan a edificar, encontramos en el Libro de Esras y Nehemías que vuelven del cautiverio de Babilonia y comienzan a edificar el templo, sus casas, sus viñas, sus templos, sus graneros, y después de haber edificado un tiempo quedaron un poquito: ta' suficiente, ya con esto alcanza, y no terminaron de completar la edificación y la construcción de la Casa de Dios y los muros de Jerusalén.

A tal punto que Nehemías escucha, le viene, él era el copero del rey en Persia, y escucha que el pueblo de Dios que regresó a Jerusalén se comenzaba a desalentar y no continuaban trabajando en la obra como Dios les había pedido, como Dios esperaba. Entonces Nehemías ora al Señor y finalmente le dice el rey: ¿qué te pasa? Él dice: estoy un poquito triste, estoy un poquito triste porque he recibido noticias de que mi pueblo en Jerusalén está perdiendo la visión, está perdiendo la fuerza.

Y entonces el rey le dice: a lo mejor tienes que ir allá, y fue la obra del Señor. Y Nehemías vuelve a alentar al pueblo para que continúen con la obra, y no les dijo: las cosas van a ser fáciles, los problemas se van a resolver, sino que les dice de parte del Señor la forma como deben seguir trabajando para cumplir con el mandato del Señor. Y en esta mañana yo quiero compartir los minutos que me quedan: el mandato del Señor nos está mandando a nosotros, a ustedes y a mí para que continuemos trabajando con todo denuedo en la Obra del Señor.

Y hermanos este conector, no es un conector simplemente para conectar dos edificios. Es un conector que indica que la Obra del Señor sigue adelante y que no hemos terminado. Y yo ojalá dentro de cinco años Roberto me dice: David ¿vienes a predicar? porque vamos a hacer tal nuevo edificio, y dentro de veinte años cuando vengo con mi muleta moviendo la silla de ruedas: David quiero que me prediques porque vamos a hacer tal edificio; y mientras el Señor me dé fuerza seguiremos, porque hasta que el Señor diga basta, nosotros no podemos parar. A veces los hermanos dicen: Y Pastor ¿cuándo se va a jubilar? Yo la palabra jubilación no la encuentro en la Biblia (risas) entonces mientras el Señor nos dé fuerzas seguiremos adelante.

Y en esta mañana quiero leer un pasaje que encontramos en el Libro de Nehemías que es la exhortación que Nehemías le da al pueblo cuando él vuelve y ve que el pueblo se está desanimando un poquito. Yo no creo que se están desanimando pero quiero que entendamos que la visión que nos está mandando el Señor de hacer el conector y seguir adelante es una visión del Señor, es algo que el Señor quiere. Es algo práctico pero es lo que el pueblo de Dios está llevando adelante para llevar adelante la Obra del Señor.

Permítanme que lea el pasaje que encontramos en el Libro de Nehemías capítulo 4, yo creo que un poquito el contexto histórico se los he dado, esto es aproximadamente 400 años A.C., probablemente casi 100 años después de que los primeros judíos volvieron del cautiverio en Babilonia y comenzaron a reconstruir todo porque ya estaban tranquilos.

Entonces dice: "Los enemigos del pueblo de Israel comenzaron a preocuparse porque el pueblo de Israel continuaba trabajando. Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro se enojó y se enfureció de gran manera e hizo escarnio de los judíos; Y habló delante de sus hermanos del ejército de Samaria" acuérdese que en este momento Samaria era enemigo del pueblo de Israel, "y dijo: ¿qué hacen esos débiles judíos, se les permitirá volver a ofrecer sacrificios? ¿acabarán en un día? ¿resucitarán de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas? Y estaba junto a él Tobías amonita el cual dijo: los que edifican el muro de piedra, si se subiere una zorra lo derribará" estaban haciendo burla de lo que podía hacer el pueblo de Dios.

"Entonces dice Nehemías: oh, oye Dios nuestro que somos objeto de su menosprecio y vuelve el baldón de ellos sobre su cabeza, y entrégalos por despojo en la tierra de su cautiverio. No cubra su iniquidad ni su pecado, sea borrado de delante de Ti porque se airaron contra los que edificaban."

Versículo 6: "Edificábamos pues el muro y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar; Y aconteció que oyendo los enemigos: Sanbalat y Tobías, los árabes, los amonitas, los de Azdod, que los muros de Jerusalén eran reparados porque ya los portillos comenzaban a ser cerrados se encolerizaron mucho, y conspiraron a una para venir a atacar a Jerusalén."

Versículo 13: "Entonces, por las partes bajas del lugar, detrás del muro y en los sitios abiertos puse al pueblo por familias con sus espadas, con sus lanzas y sus arcos. Después miré y me levanté, y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: no temáis delante de ellos. Acordáos del Señor, grande y terrible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos, por vuestros hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas" me encantó lo que dijeron aquí: no estamos edificando esto para nosotros; nuestros hijos, nuestros nietos un día seguirán utilizando lo que estamos levantando. Acordémonos que lo que estamos haciendo no es para nosotros, es para que el Señor lo utilice, no solamente para nosotros sino para aquellos de generación en generación.

Versículo 15: "Y cuando oyeron nuestros enemigos lo que habíamos entendido y lo que Dios" ¿cómo? lo que habíamos entendido porque tuvieron que entender, el pueblo de Israel tuvo que entender la visión que Dios les estaba dando porque a veces hermanos, no nos damos cuenta y el Señor nos la tiene que explicar. A lo mejor necesitamos un Pastor, un líder, un siervo, alguien que nos venga, porque el Señor le da una visión, la tiene que transmitir. Doy gracias al Señor porque Dios sigue levantando líderes como el Pastor Miranda que nos explican la visión que ellos reciben del Señor.

Dios utiliza. Yo estoy cumpliendo 50 años en el ministerio, no sé cuántas iglesias edifiqué, cuántas misiones, cuántas construcciones hice, pero siempre se necesita alguien con visión y que nos haga entender a los demás la visión que el Señor nos está dando.

Versículo 16: "Desde aquél día la mitad de mis siervos trabajaban en la obra y la otra mitad tenían lanzas, escudos, arcos y corazas, y detrás de ellos estaban los jefes de todas las casas de esa ciudad. Los que edificaban el muro, los que acarreaban, los que cargaban con una mano trabajaban en la obra y en la otra tenían la espada, porque los que edificaban tenían cada uno la espada ceñida en sus lomos y así edificaba. El que tocaba la trompeta estaba junto a mí."

"Y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: la obra es grande y extensa. Y nosotros estábamos apartados en el muro lejos unos de otros. En el lugar donde oyeres el sonido la trompeta reuníos allí con nosotros, porque nuestro Dios peleará por nosotros."

¿Qué encontramos en este versículo? la mayor parte ya lo explicamos. Pero el Señor está llamando acá a Su pueblo a que continúen una obra que habían continuado, que continúen una obra que habían empezado. No toda la gente en el tiempo de Nehemías eran conscientes del mandato y la visión que Dios tenía. Dios necesitó despertar en el pueblo una misión de la cual se estaban olvidando.

Hoy para muchos el cristianismo, la Iglesia, estábamos hablando con Mercedes, con el Pastor entre los dos cultos, y yo creo que estamos llegando a un momento cuando la Iglesia de Cristo, la Verdad de la Iglesia va a ser sacudida. Ojalá pudiera yo decirles lo contrario y ojalá pudiera venir acá y predicarles, y decirles que las cosas van a ir mejor, que el mundo nos va aceptar, que todo va a ser lindo, no es así.

Lo que estaba comentando es que: por primera vez en la historia de este país de los Estados Unidos, por primera vez en la historia de este país no hay un solo creyente en la Corte Suprema de los Estados Unidos. Y todas nuestras leyes que están haciéndose contra los colegios como Gordon College y estas cosas, nos están tratando de limitar nuestra fe, termina en las cortes y finalmente termina en la Suprema Corte, no habrá un solo juez en la Suprema Corte que ame o respete la Palabra de Dios. Vamos a estar en prueba.

Y Dios quiere que pongamos nuestra fe no en el hombre sino que nuestra fe esté puesta en el Señor. Pero aquí no le dice al pueblo: descansen, el Señor va a pelear, no, no. El Señor va a pelear pero sí van a trabajar ustedes. Las herramientas por un lado y las armas por el otro lado.

Y si nosotros aquí en Boston vamos a edificar la obra del Señor vamos a hacer en las dos manos y despiertos, y alertas, sabiendo que vamos a ser atacados. Hermanos: ojalá pudiera predicarles otro mensaje pero la Palabra de Dios no me lo permite, porque yo creo que la Iglesia de Cristo está siendo atacada. Está siendo atacada por las cortes, por una sociedad que no nos entiende, porque ahora no es políticamente correcto seguir el Evangelio y las doctrinas que se nos han enseñado, y la Palabra de Dios no es políticamente correcta, y como yo dije en esta mañana en un artículo que escribí recientemente: acá tenemos dos opciones: o somos políticamente correctos para el mundo o somos políticamente correctos para Dios y las dos no son compatibles.

Ojalá pudiera decir que las cortes están cambiando y la sociedad está cambiando, y somos más aceptados, y son más tolerantes a la Palabra del Evangelio o al fundamento de nuestra sana doctrina pero no es así, es al revés. Pero Dios quiere que este pueblo sea hallado fiel. Dios requiere que Su pueblo sea hallado fiel.

Pero no solamente hay enemigos externos, también hay enemigos internos, a veces el desaliento es un enemigo en la Iglesia ¿verdad? ya estoy entrando con mi esposa, pasamos los 40 años de Pastorado ya, a veces hay desaliento. Otra vez y otro esfuerzo de edificar más, y otro. Hay desaliento.

A veces no nos entendemos. A veces cada cual parece que quiere su pequeña obra y acá lo que pasaba es esto, y Nehemías dijo: a veces parece que estamos separados, el muro parece muy grande. Yo estoy haciendo mi pequeño trabajito allá, el otro está haciendo su trabajito acá, yo estoy en el cuarto piso, en el segundo piso, tú estás por allá, yo estoy acá, no, no, sino cuidado: estamos los dos en la misma ¿eh?

Y él dice: estamos separados a lo largo del muro pero estamos todos en el muro. Nos podemos estar separados en nuestros distintos ministerios pero estamos todos en el ministerio, entonces dice: cuando escuchen el sonido de la trompeta vengan porque el Señor está con nosotros. Sin lucha no hay victoria. El pueblo de Dios tiene que estar en guardia. Mientras el pueblo de alrededor va a mirar nuestras debilidades nuestra fe debe ser puesta en el Señor.

Nosotros acabamos de construir y terminamos esta semana gracias a Dios un edificio en el corazón de Brooklyn, Nueva York, es el Centro Mesiánico Charles Filmberg donde tenemos en nuestro seminario escuela de postgrado de estudios judíos mesiánicos. Brooklyn es la ciudad ortodoxa más grande que hay en el mundo. Para que tengan una idea: en Jerusalén hay 120.000, en Brooklyn hay 400.000. La población judía de Brooklyn es 750.000, Brooklyn, no estoy hablando de Manhattan, ni nada ¿eh? Brooklyn. El centro del judaísmo religioso es Brooklyn, u ahí en el corazón como un aguijón en la carne hemos edificado un centro para la gloria de Dios.

Hermanos: no hay día que no seamos atacados. Desde: me han puesto en el internet como que soy un abusador de menores, hasta ahora la semana que viene tenemos el curador de los rollos del mar muerto de Israel y el director del museo bíblico de Jerusalén del estado de Israel como invitado nuestro a dar una conferencia, y ya toda la comunidad de Nueva York le está escribiendo cartas y amenazas a él, por venir y juntarse con nosotros que creemos en Jesús, pero el Señor nos da la victoria.

Yo les estaba contando, hace unos años atrás tenemos el gozo de tener un centro mesiánico en Jerusalén. Yo soy el que firma los papeles y va a la cárcel de nuestro ministerio y cuando firmé, el momento que firmamos el contrato por la compra de nuestra propiedad en Jerusalén ese día, ese mismo día nos hicieron cuatro juicios, y de ahí siguen ¿verdad? y hay oposición. Pero el Señor, fuimos a la corte y por la ley, y hemos ganado ¡en Israel! hemos ganado cada juicio.

Porque ¿qué dice acá? "Él" ¿quién peleará acá? "nuestro Dios peleará por nosotros." Pero como, entonces ¿yo tengo que dejar la espada, tengo que dejar el arma, tengo que dejar la herramienta? no, no. "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente, y Yo estaré contigo." "En el mundo tendréis aflicciones, pero confiad."

Fíjese cómo funciona esto. El Señor me manda a hacer algo que parece imposible pero entonces me dice: va a ser difícil. Yo voy a decir: no pero entonces me estás mandando al fracaso. No, te estoy mandando a la victoria, porque creyeron que habían ganado cuando a Mi Hijo Jesús lo crucificaron y en el infierno estaban de fiesta, porque en el momento que Jesús dice: Padre, en Tus Manos encomiendo Mi Espíritu, Satanás juntó a todos sus príncipes: ¡festejemos, ganamos! y estaban en pura farra y en pura fiesta; y al tercer día ¿quién viene caminando en medio de ellos? les arruinó la fiesta.

Dice: Yo soy el que estuvo muerto y vive, y vivo para siempre jamás. Ese es el que promete que en medio de la lucha siempre estará con nosotros. Si Dios es con nosotros ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a Su propio Hijo ¿no nos va a dar junto con Él el famoso conector? porque esto no es un monumento a la Iglesia, es un monumento a la Obra e integridad del Señor.

Y cuando yo a veces me preguntaba esta mañana: ¿por qué? Julia me hace acordar, ¿te acordás qué difícil que es aquí cuando se pone invierno, caminar por afuera? si me acordaré. Una vez cuando era estudiante en Harvard tomaba entre la salida del tren, del train a mi sala de clases, me caí en el hielo, me rompí una pierna, ojalá hubiera habido un hermano que me ayude ¿verdad?

Dios nos da cosas, pero más que nada nos da una visión. En esta visión el Señor me dice: Ustedes hagan el esfuerzo que Yo estaré con ustedes, pero tengan por un lado las armas y por el otro lado tengan las herramientas.

Y yo quiero terminar ofreciendo una distinción porque aquí el Señor hace una distinción entre arma y herramienta. Muchas veces nosotros pensamos que las batallas espirituales las vamos a ganar con armas terrenales, no. Las batallas espirituales las vamos a ganar con armas espirituales que son: la oración, el estudio de la Palabra, ¿cierto? esas son las armas con las que nosotros, el Señor nos ha equipado para que luchemos y peleemos, y nos va a dar la victoria si utilizamos.

Hermanos: no se pueden ganar batallas espirituales con armas terrenales. ¿Se acuerdan cuando vinieron a tomar a Jesucristo en Getsemaní, Pedro sacó una espada y quiso defender a Jesús? ¿y qué dice Jesús, qué suerte Pedro que trajiste la espada? Pedro ¿quién te mandó que trajeses una espada? Mis luchas se van a pelear con mis armas y hermanos, tengamos fe que el Señor nos va a equipar, nos va a dar las armas que necesitamos para llevar a cabo esta obra, pero también nos da herramientas que es distinto.

Dice que aquí mientras estaban construyendo los muros de Jerusalén levantando esa ciudad, dice que en un lado tenían las armas y en otro lado las herramientas. Las armas espirituales nos las da, ¿cuáles son las herramientas? Las herramientas es: la salud, el trabajo, el esfuerzo, los dones que el Señor te ha dado, la posibilidad de contribuir a la Obra del Señor.

Y esta mañana se nos ha dado un desafío, un desafío a que continuemos trabajando, que hagamos posible el conector, y que al terminar el conector el Señor le dé la visión de hacer algo más; no sé qué va a hacer, el Señor sí lo sabe, pero no dejen de tener visiones, no dejen de tener cosas grandes porque hasta que el Señor no diga: Basta, seguiremos trabajando en la Obra del Señor. Hasta que la última persona que no conoce a Cristo haya entrado en el Libro de la Vida nosotros y la Iglesia Congregación León de Judá seguirá trabajando fielmente para la Obra del Señor. Si el Señor no dice basta no dejen de trabajar, ¿amén?

Hermanos, tenemos un desafío. El desafío es compartir la visión de lo que Dios quiere, continuar trabajando, continuar trabajando. Que no entre el desaliento. Que no confiemos en nuestras propias cuentas porque el Señor lo hará posible no para nuestra gloria, sino para la gloria del Señor. Yo sé que así como el Señor los ha bendecido hasta el día de hoy el Señor los seguirá bendiciendo hasta que el Señor nos llame a Su Presencia y nos diga: Bien hecho buen siervo y fiel, en lo poco has sido fiel, en lo mucho te pondré, entra a la gloria de tu Señor ¿amén? que el Señor nos bendiga (aplausos).

Pastor Miranda: Mientras estamos allí hermanos nos vamos a preparar, prepare su corazón para este momento para darle al Señor, venir al final y vamos a hacer algo bien sencillo. Usted ya tiene su ofrenda preparada o su promesa preparada, dentro de unos minutos apenas vamos a invitarles a pasar aquí al frente, estas mesas se van a hacer puestas un poquito hacia el frente, entonces vamos a pedir que los hermanos según la posición de las diferentes mesas, la que esté más cercana a usted, vengan y traigan su ofrenda.

Pero déjeme simplemente ponerle un punto final a esta Palabra preciosa y tan atinada de nuestro hermano David Sedaca. El Señor me trajo a la mente un pensamiento y es que: muchas veces Dios está presente en una forma muy específica y profética, no en la forma genérica en que Él está presente en todas las cosas porque Él es ubicuo y está presente en todo, pero en una forma muy específica, muy profética, muy inmediata.

Y Dios trajo a mi mente las palabras de Jacob cuando tuvo ese sueño y vió esa escalera que conectaba la tierra con el cielo, y ángeles subían y descendían por esa escalera. Y cuando Jacob vió esto y terminó su sueño dijo algo bien interesante, dijo: cuán terrible es este lugar, Dios está aquí y yo no lo sabía.

Y muchas veces nosotros nos encontramos en momentos de la historia, momentos de nuestro peregrinaje o momentos de la vida de nuestra Iglesia o momentos personales en que Dios está moviéndose en una forma muy específica en algo y nosotros a veces no discernimos esa Presencia, ese mover específico de Dios en algo, así, el mover sobrenatural de Dios.

Y mi mente ha estado siempre ocupada en el hecho de que nosotros construimos esta vida que nosotros llevamos a cabo desde que estuvimos en Cambridge hasta este momento y Dios nos llamó al ministerio, y todas estas cosas. Yo siempre vivo poseído por la idea de que hay algo más que Dios tiene en juego, que nosotros no solamente construimos para propósitos cotidianos, qué lindo sería bueno, si una Iglesia simplemente existiera acá, una Iglesia bendecida, íntegra, eso es lindo, pero yo creo que nosotros bajo un manto profético del Señor y yo espero que eso lo intuimos con toda humildad, porque el Señor hace Sus cosas y a veces escogen los que menos merecen precisamente porque Él siempre quiere buscarse la gloria, no porque lo merecen más.

Pero yo creo que nosotros estamos construyendo. Alguien me preguntó los otros días acerca de construcciones y yo dije: mire, yo soy como Noé que construye un arca sin haber visto lluvia todavía, para cuando venga la lluvia. Nosotros construimos porque lo hacemos en un contexto de un mover que Dios quiere tener sobre la Tierra.

Preparamos estos edificios, esta planta física para que sea un lugar que pueda contener la gloria de Dios. Yo creo que Dios tiene un propósito muy específico para esta Congregación, y construimos en un contexto muy específico, donde la humanidad se prepara para cosas que ni siquiera podemos entender. Las naciones están en tribulación y angustia, esta creación está convulsionada porque quiere dar a luz algo y no entendemos qué es totalmente.

Pero nosotros construimos aquí en el contexto de grandes y portentosos movimientos de Dios en la historia y yo siento que nosotros vamos a ser parte de ese mover de Dios más allá de lo que se ve en esta ciudad. Y por eso es que yo me atrevo a hacer las cosas que hago. Yo no tenía fuerza para emprender este conector ni para emprender este edificio, pero lo hago porque siento que Dios me ha dicho: Constrúyeme y prepara algo para mi gloria.

Y siento que, mire: si todo lo que nosotros logramos hacer en el resto de nuestra vida es simplemente tener una linda Iglesia que bendiga nuestra ciudad y que genere una generación bendecida gloria a Dios pero yo creo que hay algo más que Dios quiere hacer, hay algo más y eso es en un contexto cósmico casi me atrevo a decir, y por eso es que estamos construyendo.

Yo le suplico que conecte todo esto que estamos haciendo de construcción, no lo vea simplemente como: ok estamos construyendo para algo que es en sí grandioso, no, vaya más allá. Créale a Dios que usted es parte de un mover portentoso de Dios en el mundo, y un día yo espero que ustedes recuerden este tipo de palabras y que digan: wow, el Pastor Miranda intuyó algo grandioso que Dios quería hacer.

Les dejo solamente con un texto de la Escritura que siempre me motiva, Ageo es uno de mis libros favoritos en muchas maneras, habla de la construcción o reconstrucción del templo así como Nehemías también habla de la construcción de los muros en ese tiempo en que el pueblo de Dios regresaba.

Y en ese contexto de un llamado al pueblo, porque es importante, a veces la gente mira al líder, pero un líder si no tiene socios y seguidores no sirve para nada. Yo puedo tener toda la visión del mundo pero si no tengo un pueblo que la apoye de nada me sirve, ustedes son la expresión de una visión, yo simplemente estoy aquí para facilitarla. Pero los que hacen la Obra verdaderamente son ustedes, ustedes tienen los recursos para que se hagan las cosas que nosotros estamos haciendo para gloria de Dios.

Pero entonces ahí en el Libro de Ageo en el capítulo 2 el Señor le dice esto al pueblo después de llamarlos a construir: "No preocuparse tanto por sus casas" dice "sino por la Casa mía, porque si ustedes se preocupan por Mi Casa Yo me preocuparé por sus casas." Entonces Dios dice: "Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis." El mismo Dios que bendijo a David, a Moisés, a Jacob, a Daniel, a Pablo cuando hacía sus construcciones, las grandes construcciones a través de la historia que la Iglesia ha emprendido, ese mismo Dios está con nosotros, en tu cotidianeidad.

Dice: "Porque así dice Jehová de los Ejércitos" escúcheme: esto que nosotros estamos haciendo es en el contexto de grandes movimientos históricos de Dios y estamos conectados a esos movimientos aunque todavía no los hemos visto en toda su manifestación, pero usted un día verá que esto que estamos construyendo y esos edificios son todos parte de algo mucho mayor que Dios tiene para nosotros. Dios está aquí y nosotros no podemos verlo todavía pero es un mover terrible de Dios. Yo le suplico que usted vea esa dimensión sobrenatural de lo que usted está viviendo y no vea solamente un mover cotidiano de una Iglesia en una ciudad.

Dios dice, en el contexto de ese llamado a construir el templo: "Porque así dice Jehová de los Ejércitos: Porque de aquí a poco Yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca, y haré temblar todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; Y llenaré de gloria esta Casa, ha dicho Jehová de los Ejércitos."

La construcción de ese santuario hace dos mil años o tres mil probablemente casi era algo profético y ahí es claro que esa escritura profética remonta a la construcción de ese santuario, y de otros santuarios, y es en el contexto de los últimos tiempos. Dice: "Y vendrá el Deseado de todas las naciones" usted sabe quién es el deseado de todas las naciones, Cristo Jesús y hará temblar los cielos y la tierra. Los cielos y la tierra ahora mismo están temblando, "todo lo conmovible" dice "será conmovido" dice el escritor de Hebreos en otro pasaje empalmando este pasaje con su tiempo, pero también yo lo veo en este tiempo que es el tiempo de la Venida de Cristo.

Las naciones están convulsionadas ahora mismo. Ébola, Isis, nombres que ya se han hecho familiares. China, Indonesia, Iraq, Irán, las naciones se arman, se rearman, Rusia. Creíamos como que ya había pasado pero el mundo está preparándose para algo, las naciones se están armando, todas. Alemania no quiere armarse pero va a tener que hacerlo. Japón no quiere armarse pero pero va a tener que hacerlo también. Rusia que parecía un gigante dormido se está despertando de nuevo, China.

Las naciones se preparan para algo y nosotros estamos aquí en Boston, Massachussets construyendo para algo que Dios tiene en el futuro, alright? prepárese. Déle al Señor, sea parte de algo portentoso. Mucha gente muere y nunca podrán decir que fueron parte de algo extraordinario, usted puede serlo. Déle al Señor con generosidad, créale a Dios. Si usted quiere creer que yo estoy profetizando créalo, recíbalo como una Palabra profética de Dios y conéctese con ese mover portentoso de Dios.

Créale a Dios en esta tarde, conciba en su corazón un gesto que lo conecte con millones de hombres y mujeres de Dios a través de la historia que le han creído a Dios para algo que Él quiere hacer en la Tierra y que Él se digna permitirnos que cooperemos con Él.

Baje su cabeza, reciba gracia de Dios. Todo lo que usted dé será usado para una sola cosa, íntegramente para la construcción de este conector y el avance de los propósitos milenarios de Dios en la Tierra. Bendigo tu vida, declaro prosperidad, declaro crecimiento, declaro gracia de Dios sobre ti, sobre tus hijos, tu familia, tu trabajo, tu cuerpo, tu mente, tus emociones, tu voluntad, tu cerebro, tu sistema nervioso, declaro gracia de Dios sobre esta comunidad y me gozo viendo lo que Dios ya está haciendo y va a hacer en nosotros y a través de nosotros, veremos Su gloria manifestada y estaremos contentos porque hemos tenido el privilegio de ser parte de algo grandioso.

Recibe Gracia del Señor y regresa a tu casa con una promesa en tus manos de parte de tu Dios a quien tú le has prometido en esta tarde. Te bendigo en el Nombre de Cristo Jesús, gloria al Señor, amén. Ahora sí que venga, pase adelante y entregue su tarjeta. Recuerde que puede ser una promesa o puede ser un dinero que usted dé ya preparado para el Señor, gloria a Dios, y durante estos próximos meses declaramos victoria. Mi corazón quiere que para Diciembre 31 como el año pasado dijimos: consolidación, nosotros tengamos ese conector hecho para gloria del Señor, y vamos a cruzarlo de acá para allá y de allá para acá en el Nombre de Dios, veremos Su Gloria manifestada.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato