Una Cita con Cristo : La Parabola del Sembrador (Mateo 13:1) Parte 4

 

Como ustedes recordarán, los que han estado en sintonía con nosotros en los últimos programas, estamos dedicando tiempo a reflexionar sobre la parábola del sembrador porque queremos que nuestros hermanos y nuestros amigos que nos escuchan tengan las herramientas necesarias para ellos mismos medirse conforme a la Palabra de Dios y determinar qué tipo de tierra son ellos ante la semilla del Evangelio. Hemos visto que hay diferentes tierras que equivalen a diferentes tipos de personalidad o diferentes tipos de actitudes que la gente toma ante la palabra del Evangelio, ante el mensaje de la palabra de Dios, ante la enseñanza de que Cristo Jesús quiere ser su Señor y salvador. Diferentes personas reciben este mensaje del Evangelio en formas a veces indiferentes, en formas entusiastas pero superficiales, pero eso no es suficiente. El Señor quiere que seamos como un solo tipo de tierra, el cual vamos a ver más adelante, que recibe la palabra en la forma adecuada en que Dios desea.

Y quiero repasar brevemente el último tipo de tierra que discutimos que es los pedregales, que cuando la semilla del Evangelio cae hay una reacción entusiasta al principio, pero es una reacción, lamentablemente, de poca duración. Es un entusiasmo vano, que se desvanece rápidamente y que no tiene raíz y dice la Biblia que este es el tipo de persona que cuando viene la aflicción o la persecución por causa de la palabra, tropieza rápidamente y se abandona o se aparta del Evangelio.

Y yo quiero decirte mi hermano, mi hermana, que el Evangelio cuando lo recibimos no necesariamente va a traer una vida fácil. Hay gente por ahí que predica que si tu sigues a Cristo no vas a tener problemas, que vas a ser millonario, que no va a haber enfermedades en tu vida, que no vas a tener dificultades en tu familia o en tu trabajo, yo quiero decir que lamentablemente eso no es cierto. El Señor nunca predicó un Evangelio fácil. Lo que el Señor nos promete cuando entramos a los caminos de Dios es poder y gracia para resistir y para salir vencedor de cualquier prueba que venga a nuestra vida, pero las pruebas van a venir y de hecho muchas veces, el hecho de nosotros abrazar el Evangelio va a meternos en situaciones de prueba y de dificultad, porque el diablo va a tratar, el va a hacer todo lo posible de que si tu entraste al Evangelio que tu tengas pruebas y dificultades para apartarte, porque Satanás sabe que si tu recibes a Cristo como tu Señor y salvador y tu permaneces en el Evangelio hasta el fin, tu vas a ser salvo, vas a tener una vida eterna, vas a tener paz con Dios, Dios va a traer muchas cosas hermosas a tu vida. Pero antes de uno entrar a veces en la plenitud de la vida de Dios, uno tiene que forcejear con el diablo o el diablo va a forcejear con uno porque Satanás no abandona sus prisioneros fácilmente.

Hay personas que han estado siguiendo los caminos de destrucción y de vanidad toda su vida y cuando entran a los caminos del Señor, ese dueño de esclavos que es Satanás, no los deja salir fácilmente. En la Escritura tenemos la historia de los hebreos en Egipto que cuando Moisés fue enviado por Dios para sacarlos de Egipto de la esclavitud que habían sufrido durante siglos, Faraón que es un tipo de Satanás forcejeó mucho tiempo con Dios porque no quería dejar ir al pueblo hebreo a la tierra prometida y se dio una batalla campal donde Dios tuvo que enviar una plaga tras otra sobre Egipto hasta que finalmente Faraón dejó ir al pueblo de Dios. Y así mismo es con el diablo, el diablo no suelta fácilmente su presa. El diablo, cuando tu recibas al Señor Jesucristo va a hacer todo lo posible porque tu sufras pruebas para ver si tu reniegas de lo que has abrazado, si tu te das por vencido rápidamente y quitas la mano del arado y dices mejor me era cuando era esclavo de Satanás, y te apartas y vuelves otra vez a las cosas del mundo.

Van a venir pruebas, pero si tu te mantienes firme en lo que has confesado y sigues buscando a Dios, no por la vida fácil que El te va a dar sino porque Dios es Dios, y porque sin Dios tu no eres nada, sin Dios tu eres peor que un animal porque Dios es tu creador, Dios es tu padre, Dios es tu amante, Dios es tu amigo y sin El tu no tienes significado. Si tu lo recibes así entonces no importa que pueda venir en tu vida, te vas a mantener firme en los caminos del Señor y Dios te va a dar la victoria, vas a salir de la prueba y vas a entrar en tiempos de descanso, de refrigerio, de gozo, de paz y habrás crecido en las cosas del espíritu, pero si tu abandonas al Señor a la menor amenaza, a la menor aparición de pruebas y dificultades, si tu te apartas del Evangelio porque la cosa se puso dura y apretada entonces estás cayendo en la trampa que el diablo quiere prepararte y estás perdiendo la oportunidad de una vida eterna.

La Biblia dice de hecho que el Reino de los Cielos se hace fuerte y los valientes lo arrebatan. Muchas veces tendremos que entrar en el Reino de Dios a fuerza de muchos padecimientos y muchos sufrimientos. Pero lo importante que yo te quiero decir es que en medio de todas esas pruebas y todas esas dificultades el Señor estará contigo. De hecho dice la palabra de Dios que cuando tu estás pasando por pruebas es cuando el espíritu de Dios reposa sobre nosotros con mayor poder.

La Biblia nos dice también que no nos sorprendamos del fuego de prueba que nos pueda sobrevenir porque muchas veces los cristianos creemos que si somos cristianos no debemos sufrir pruebas, pero tenemos tantas ilustraciones en la escritura que nos muestran que los hijos de Dios podemos padecer situaciones de dificultad. En el Capítulo 11 de la Epístola a los Hebreos donde se habla de todos aquellos gigantes de la fe que registra la escritura, se habla de un tipo de héroe de la fe que dice la Biblia que padecieron grandes tribulaciones, padecieron grandes dificultades y que en realidad muchas veces no llegaron a ver las cosas que Dios les había prometido, aunque eran gente de gran fe. Dice aquí en un pasaje de que conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos y creyéndolo y saludándolo.

Hay personas en el Evangelio que aunque tengan una fe tremenda, aunque tengan un poder tremendo y un amor grande para con el Señor, no recibirán la recompensa que quizás ellos merecen. Pero lo importante es que tu te mantengas fiel, que tu mantengas firme esa profesión de fe que tu hiciste. Cuando tu te mantienes firme el Señor viene a tu vida y quita la prueba de encima de ti y entonces eres mas fuerte que cuando comenzaste la prueba. A veces el creyente va a tener que ser probado, dice, como el oro. Pero tu sabes que cuando el oro es metido al horno con todas sus impurezas, se da un proceso por medio del cual ese fuego, ese calor tremendo derrite las impurezas y separa el oro fino de los otros metales bajos e impuros y queda ese oro purificado que brilla y que tiene una calidad y una flexibilidad que permite que ese oro sea formado en hermosas joyas. Pero cuando el oro es impuro no tiene la misma belleza ni la misma nobleza que cuando ha sido depurado, y la única forma de depurar el oro es por medio del fuego, del horno, de la prueba y así muchas veces aquellos aspectos carnales y pecaminosos de nuestra personalidad solo podrán ser desprendidos de nosotros por medio de ciertos padecimientos y ciertas pruebas que Dios en una forma muy poderosa, pero también muy delicada y muy sabia va a efectuar, va a llevar a cabo en nuestra vida. Si Dios permite que tu entres en la prueba por causa del Evangelio, no te preocupes.

Dice la Biblia que tu nunca vas a ser probado más allá de lo que tu puedes resistir. Cuando Dios permite que venga la prueba a tu vida, El sabe exactamente cuando va a durar y qué nivel de prueba va a ser, que no te abrume, que no te destruya. Así que tu estás buscando a Dios y estás padeciendo por pruebas, no abandones el Evangelio, no seas como esa semilla que cae en pedregal, que como no tiene raíz el Evangelio desaparece pronto, sino se tierra que apriete la semilla, que se aferre a ella hasta que haya pasado el tiempo de la prueba y entonces venga el tiempo de la bendición. Que el Señor te bendiga, continuaremos en estos pasajes en nuestra próxima sesión.

Comentarios

 
 

HERMOSA PREDICACION, EN VERDAD ES ALGO, QUE MUCHOS DE NOSOTROS NO TENEMOS CLARO, Y AL PRIMER TROPIEZO DUDAMOS DEL PODER DE DIOS, CREEMOS QUE AL MOMENTO DE ACEPTAR AL JESUS COMO NUESTRO SALVADOR, NUESTRA VIDA ESTA RESUELTA, QUE NO TENDREMOS PROBLEMA ALGUNO, Y COMO BIEN DICE HERMANO, AL MANTENERNOS FIRMES, EL SEÑOR NOS DARA LA PAZ Y LA FORTALEZA NECESARIA PARA SALIR, VICTORIOSOS EN LAS PRUEBAS , QUE EL SEÑOR LE SIGA BENDICIENDO

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