Un mensaje sin fuerza, sin sabor, y muy pobre en su contenido.
Ojala tuviera la oportunidad de hacerle una crítica a fondo... la verdad que hay tantas incoherencias en dicho sermón que lo leí hasta el final y no encontré en él unidad.
Si vuelvo a ver el nombre de ese predicador en León de Judá; entonces me tocaría criticar el gusto de los ministros de esta maravillosa congregación.

Responder

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato