Pastor Miranda: Muy ilustrativo y provechoso sermón, como siempre lo leo y espero con gran interés a diario, esperando sepa yo captar bien sus enseñanzas para poder ponerlas en práctica en el Nombre de Cristo Jesús nuestro Señor. Por lo que respecta a Marta y María, me recuerda la voz del Espíritu Santo que me decía frases de Francisco de Asís cuando yo le decía que soy una inútil y que no se hacer otra cosa que orar pero que no sirvo al Señor como sus demás servidores y el Espíritu me dijo, recordando a San Francisco, pues hay que recordar que es también el Espíritu que sostuvo a Cristo y ha sostenido también a santos y profetas: "Somos los pobres de Cristo, los vagos de Cristo, los perezosos de Cristo, los inútiles de Cristo, los improductivos de Cristo, los que no somos nada pero que el Señor Bendito es "El productivo, El que hace, El que transforma, El que trabaja, El que todo lo hace" me dijo que solo nos dejemos guiar por el amor a mi Señor Jesucristo; que así les llamaron a éllos en su tiempo, que deje que el Señor trabaje por nosotros, que transforme por nosotros, que produzca por nosotros, que es El, únicamente El, el Hacedor, que nosotros solo le sigamos, que hagamos lo que nos dice siguiendo Su Evangelio. Amén. Me dijo también que El Señor me dio un gran regalo de vida(porque yo le decía que mi vida no valía nada), que lo valore y lo agradezca, que no desperdicie la vida, que ore, que no esté sin trabajar, que la oración ES UN TRABAJO, el más hermoso de todos los oficios, y que hay que saberlo agradecer y no subestimarlo, que ore sin cesar, que hay mucho por qué orar y terminó con el pasaje del Evangelio que caracterizó la vida del santo: "Miren cómo las aves del cielo no siembran ni siegan ni recogen en graneros y El Señor las alimenta. Miren cómo se visten los lirios del campo, no hilan ni tejen y ni Salomón se vistió con tanto esplendor como ellos". Durante más de quince años no asistí jamás físicamente a ninguna iglesia, a ningún templo, el Señor mismo en Espíritu me ministraba en un rincón olvidado de mi hogar, tampoco recibía palabra de consuelo humana alguna como la recibo ahora por Internet y por televisión, solo el Espíritu de mi Cristo sosteniéndome mientras yo solo oraba, durante todos esos años con mucha intensidad. Hoy casi no hago oración, mientras más busqué consuelo en las iglesias, menos recibía del Espíritu, y así sucede no se por qué, cuando trato de recibir ayuda espiritual de las personas. Por eso el Espíritu me decía que valorara y agradeciera el OFICIO (Labor, trabajo)de hacer oración. Gracias por recordarme y sacar de mis apuntes olvidados y empolvados las palabras del Espíritu de Dios que asistió al gran hermano en Cristo, Francisco de Asís, que sin tener nada, lo poseyó todo, lo alcanzó todo solo con su humilde oración que llegó al Trono de Dios indiscutiblemente. Seguiré esperando el devocionario cada día y agradezco en gran manera la instrucción de todos los pastores de León de Judá, que en este destierro ha sido de gran compañía espiritual y sostenimiento, que El Señor les ha de recompensar con toda clase de bendiciones, materiales y espirituales, como solo El, sabe recompensar, mucho más que nosotras sus criaturas. Con agradecimiento eterno.

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