Tu te estás creando confusiones, porque antes de creer y tener fe en que orando Dios puede mover su corazón y su mente, centras esa peocupación en la figura de tu esposo, y en las conversaciones que con él tienes.

Si lo amas, y confias en que su regreso será para bien, ora, ora y ora, no para que retorne, sino para que Dios nuestro Señor, lo haga bueno y le dé sabiduría, para que sepa optar... Verás que el fruto de esa oración será el retorno esperado.
Dios en su bendita bondad lo retornará al hogar...

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